miércoles, 25 de junio de 2014

ALUMNOS QUE ESCRIBEN


EL ASEDIO

Los ruidos provenientes del patio de armas despertaron a Ion. Había sufrido una serie de pesadillas casi premonitorias. Últimamente, sus noches estaban colmadas de ellas. El frío sepulcral se colaba por las hendijas de las viejas y maltratadas ventanas de madera. El fuego de la chimenea se había apagado hacía ya largo rato. Ion no sabía si al final del día seguiría con vida.

Las 6 noches desde que comenzó el asedio, habían sido fatídicas. Los esfuerzos por detener a los Nórdicos que amenazaban las murallas del castillo principal, parecían no surgir efectos. Los soldados se turnaban para pasar las noches apostados en las almenas y torreones aguardando el inminente asalto. El castillo negro había resultado impenetrable durante siglos, pero la hermandad nórdica contaba con un ejército superior al de la guardia real y las escasas provisiones pronto se acabarían. Sería muy difícil detenerlos durante mucho tiempo.

La fría fortaleza contaba con más de 7000 años de antigüedad, había sido construida por Vlad, el conquistador, para salvaguardar al reino de las civilizaciones enemigas que habitaban al sur de las tierras de El Cuervo. Desde hacía años solo se usaba para albergar algunos prisioneros de poca relevancia y para entrenar a los jóvenes soldados que ocuparían un lugar en la guardia, dispuestos a dar su vida por el Rey Argus.

Ion se había lastimado una pierna mientras apilaba bloques de piedra ante los accesos subterráneos al castillo, para evitar que el enemigo los sorprendiera desde los túneles. Tal vez, las pesadillas que lo acechaban se debían a una posible infección que avanzaba silenciosa como un enemigo por la noche. Esta dolencia le impedía desempeñar sus tareas como caballero de la guardia real para replegar las fuerzas enemigas, pero sabía que el bienestar y estabilidad del reino corrían serio peligro, por lo que, de momento, se encargaba de organizar y supervisar el plan de defensa.

Dejó su habitación con la misma sensación de desasosiego que lo perturbaba todas las mañanas. No podía evitar pensar en su hermano, Danny, su única familia. Lo había enviado a la fuerza, hacía días atrás, a una posada en Rurik, a unas leguas del castillo para protegerlo del asedio. El niño era audaz y obstinado, había aprendido el oficio de herrero de su padre y se desempeñaba como tal al servicio del Rey. Había resultado difícil alejarlo del castillo, se había obsesionado con luchar contra el enemigo, junto a los soldados y a Ion.

Los hermanos habían crecido en un pueblo pequeño, con muy pocos habitantes, su familia era humilde, su padre había sido herrero y su madre trabajaba como cocinera en una posada de poca monta. Durante la Rebelión de Bálder, cuando la Hermandad Nórdica aún no existía como tal, sus adeptos diezmaban pueblos y ciudades, asesinaban a los hombres y violaban a las mujeres, despojaban a los cadáveres y vendían sus pertenencias, a algunos niños los tomaban como esclavos o simplemente los abandonaban a su suerte. El padre de Ion, había hecho lo posible por defender a su familia, pero los saqueadores adornaron una pica con su cabeza y a su madre la violaron incontables veces hasta que murió desangrada. Ion logró esconderse con Danny y escapar cuando los ahora autoproclamados Nórdicos siguieron su camino de devastación.

Vagaron durante mucho tiempo por pueblos y ciudades buscando resguardo y comida, hasta que Ion logró incorporarse a los grupos de entrenamiento para servir como soldado del Rey. Eso había sucedido hacía varios años, su hermano creció, el niño que habitaba en Danny se había convertido en un hombre, pero para Ion seguía siendo un crío.

Esa noche de lluvia un clima tenso se respiraba, el asedio se había prolongado bastante tiempo y la situación ya era incontenible. Algo se avecinaba en esa noche oscura, de fuerte lluvia, viento y nieve, él podía presentirlo. Sus hermanos de armas se mantenían en alerta constante y el nerviosismo se leía en sus rostros flacos y pálidos, ya todos preveían el ataque, era cuestión de esperar.

De pronto, el cuerno de guerra sonó en una de las almenas, un silencio contenido se prolongó en la noche, Ion pudo sentir cómo su corazón latía desbocadamente, luego, gritos. Los enemigos habían atravesado el foso que rodeaba el baluarte y lograron trepar las murallas, refugiados en la oscuridad. Pudieron avanzar accediendo por puntos clave del castillo, sorprendieron a los soldados que trataron de repelerlos con todas sus fuerzas. En minutos, los enemigos estaban dentro, una lucha encarnizada se desató. 

Eran demasiados, por todas partes, irrumpiendo desmesuradamente en una ola avasallante de acero y sangre. La mayoría no tenía armadura alguna, solo los cubrían pieles y cuero, eran salvajes y luchaban como tales. 

Ion sentía la espada muy pesada, el dolor de su pierna lo invadía constantemente, pero no podía permitirse darles ventaja, debía ser fuerte y atacar a quien se le interpusiera. Cada segundo se ralentizaba, el ruido de espadas entrechocándose y gritos de todo tipo envolvían la fortificación. 

Uno tras otro, los atacantes enfrentaban a Ion, la falta de armadura de ellos facilitaba la inserción de la espada en sus cuerpos blandos. Pronto la sed de muerte y venganza lo invadieron. Cuando fue un niño y presenció el asesinato de su familia, no pudo más que refugiarse y escapar, pero esta vez era un hombre, un guerrero y extinguiría a tantos Nórdicos como le fuera posible. 

El combate parecía no tener fin, se extendió durante lo que a Ion le parecieron horas. La Hermandad había acribillado a muchos de sus caballeros, pero continuaban resistiendo el asalto con aprehensión. 

Un salvaje enorme arremetió en su contra con una maza de cadena mientras otro intentaba sostenerlo por detrás con una lanza, Ion logró soltarse y el golpe de la masa asestó contra el lancero, rompiendo su cabeza en un ruido sordo. Aprovechó esta oportunidad y en un movimiento ágil cercenó la cabeza del grandote con su espada. 

Se sentía agotado y el dolor incesante de su extremidad no lo dejaba pensar. En un momento sintió cómo un enemigo se acercaba por detrás, sin dudarlo, se giró bruscamente empuñando su daga corta y la hundió en el pecho de su contrincante. Pudo verlo a los ojos en los últimos segundos de su agonía. No era más que un crío en medio de tanta matanza, tan solo un niño audaz y obstinado -No deberías estar aquí- pensó, mientras la vida del chico se escurría entre sus manos. –Deberías estar a salvo, donde te dejé­–. Pero era tarde, los ojos de su hermano permanecían inexpresivos y su aliento se había desvanecido.

Había apuñalado el corazón de su única familia, lo único que le quedaba en el mundo, la única razón por la que había luchado toda su vida. El dolor aplastante ya no era el de su pierna, nada se comparaba a tal suplicio. 

Se dejó caer junto al cuerpo de su hermano y cerró los ojos para escapar del mundo por unos segundos. Había dejado de llover y la nieve caía despacio, como si no hubiera motivo para intranquilizarse. El viento era gélido y se colaba entre sus huesos. Sus latidos eran calmos, ya no había más por qué luchar. Podía oír los alaridos de compañeros y enemigos, alguien corrió a su lado, pero no le prestó la menor atención. Podía percibir el estruendo de la contienda que se libraba en el castillo y que no cesaba. 

El bullicio que había oído durante horas -aunque tal vez solo fueron minutos-, esos ruidos, los provenientes del patio de armas, pronto lo despertaron. Desde hacía noches había tenido pesadillas muy realistas, casi premonitorias. Pudiera ser que se debieran a una infección por una herida recibida en una de sus piernas. El frío se colaba por las hendijas de las ventanas. El fuego de la chimenea se había apagado. –Cualquier día puede ser el último – pensó Ion.


Ludmila Wagner
(Alumna de 4º año "C" - 2014 - E.E.M.PA. Nº 1007 "Libertad" - Rafaela)

domingo, 15 de junio de 2014

CADÁVER EXQUISITO


"Cadáver exquisito"
Realizado por alumnos de 4º año "F" del Anexo 7007
de la Escuela de Enseñanza Media Para Adultos Nº 1007 "LIBERTAD" de Rafaela con la profesora Analía Ojeda
2014

domingo, 8 de junio de 2014

ALUMNOS QUE ESCRIBEN



LAS RUINAS

En un garabato 
escondo tus deseos, 
te obligo a ser mi esclavo aquí, 
a no respirar cuando yo sienta 
que tu vida valga más que la mía, 
y al sentirte cerca 
me escapo solo y río allá 
lejos de tu sombra que arde aquí. 

Ese diablo que me atormenta 
/me alimenta 
me despoja y me regocija, 
que oscurece y desvanece todos los cielos. 
Y ese fuego que es mi compañero 
se escapa, se escurre entre mis dedos. 
Me visita en sueños 
/suele decir 
que no hay como morir 
para los que conocemos el secreto. 

Y en este averno puedo yo ser 
el visir que ordene todo, 
puedo amalgamar, bifurcar o desarmar, 
porque no hay nada como mi palabra. 
Y entre tantos zoquetes veo llegar 
la estrella esa, que me hunde bajo, 
me quita el faro y me humilla. 
¿Por qué vuelvo yo a ese lugar? 
Ese ruin que pude ser es solo un cachivache más… 
Este presagio suele venir y obnubilar mi mente 
y paraliza cada instante quieto. 

Esta hemorragia verbal 
/obscena 
es solo para probar mi cordura 
y amortajar a los infelices 
que me vienen puteando desde atrás. 

Este es el día que todos aman 
y temen ver llegar. 
Es el día que todos tus caprichos 
se reducen a una masa que avanza 
y avasalla todo a su paso, 
todos festejan con esnobismo 
sin saber qué mierda pasó. 
Solo unos pocos se desangran y pueden ver 
las ruinas que nos dejó. 

EMANUEL DÍAZ
(Alumno de 5° año “D” - 2013 – E.E.M.P.A. N° 1007 “Libertad” – Rafaela)

viernes, 23 de mayo de 2014

BAGLIETTO, JUAN CARLOS: Carta de un león a otro


Perdona, hermano mío, si te digo 
que ganas de escribirte no he tenido.
No sé si es el encierro, no sé si es la comida
o el tiempo que ya llevo en esta vida.

Lo cierto es que el zoológico deprime 
y el mal no se redime sin cariño. 
Si no es por esos niños que acercan su alegría 
sería más amargo todavía. 

A ti te irá mejor, espero, 
viajando por el mundo entero, 
aunque el domador, según me cuentas, 
te obligue a trabajar más de la cuenta. 

Tú tienes que entender, hermano, 
que el alma tiene de villano 
al no poder mandar a quien quisieran 
descargan su poder sobre las fieras.

Muchos humanos son importantes 
silla mediante, látigo en mano. 

Pero volviendo a mí, nada ha cambiado 
aquí desde que fuimos separados. 
Hay algo, sin embargo, que noto entre la gente: 
parece que miraran diferente.

Sus ojos han perdido algún destello 
como si fueran ellos los cautivos.
Yo sé lo que te digo, apuesta lo que quieras, 
que afuera tienen miles de problemas. 

Caímos en la selva, hermano, 
y mira en qué piadosas manos. 
Su aire está viciado de humo y muerte 
y quién anticipar puede su suerte. 

Volver a la naturaleza sería su mayor riqueza, 
allí podrán amarse libremente 
y no hay ningún zoológico de gente. 

Cuidate, hermano, yo no sé cuándo, 
pero ese día viene llegando.

Autor: Chico Novarro
(Argentina, Santa Fe, 1933)
Intérprete: Juan Carlos Baglietto
(Argentina, Rosario, 1956)

martes, 13 de mayo de 2014

GIECO, LEÓN: UN DÍA BALTASAR


Dice Baltasar que tiene que cuidar
cien gallinas, diez caballos,
treinta vacas y sembrar.

Dice Baltasar: "¿Por qué trabajo tanto
si al final me estoy muriendo
de tanto trabajar?"

Pero un día Baltasar escribió sobre un galpón
unas frases muy cortitas
que decían lo siguiente:

“Las tierras deben ser del que las siembra,
porque yo estoy dando todo
y hay quien se lo lleva.

Esto es para usted, señor patrón,
y cómo va a conocer su campo
si está sentado en un sillón con su esposa
mirando televisión”.

Pero un día Baltasar se fue sin avisar,
y cuando estaba ya muy lejos
se dio vuelta, por mirar,
porque escuchaba un ruido extraño
y no sabía qué podía ser...
Y eran todos los caballos,
todas las gallinas,
mariposas blancas, los gorriones y las vacas
que seguían por detrás a Baltasar...

(Argentina, 1951)

ORGAMBIDE, PEDRO: LA INTRUSA


Ella tuvo la culpa, señor Juez. Hasta entonces, hasta el día que llegó, nadie se quejó de mi conducta. Puedo decirlo con la frente bien alta. Yo era el primero en llegar a la oficina y el último en irme. Mi escritorio era el más limpio de todos. Jamás me olvidé de cubrir la máquina de calcular, por ejemplo, o de planchar con mis propias manos el papel carbónico. El año pasado, sin ir muy lejos, recibí una medalla del mismo gerente. En cuanto a esa, me pareció sospechosa desde el primer momento. Vino con tantas ínfulas a la oficina. Además ¡qué exageración! recibirla con un discurso, como si fuera una princesa. Yo seguí trabajando como si nada pasara. Los otros se deshacían en elogios. Alguno deslumbrado, se atrevía a rozarla con la mano. ¿Cree usted que yo me inmuté por eso, señor Juez? No. Tengo mis principios y no los voy a cambiar de un día para el otro. Pero hay cosas que colman la medida. La intrusa, poco a poco, me fue invadiendo. Comencé a perder el apetito. Mi mujer me compró un tónico, pero sin resultado. ¡Si hasta se me caía el pelo, señor, y soñaba con ella! Todo lo soporté, todo. Menos lo de ayer. "González —me dijo el gerente— lamento decirle que la empresa ha decidido prescindir de sus servicios". Veinte años, señor Juez, veinte años tirados a la basura. Supe que ella fue con la alcahuetería. Y yo, que nunca dije una mala palabra, la insulté. Sí, confieso que la insulté, señor Juez, y que le pegué con todas mis fuerzas. Fui yo quien le dio con el fierro. Le gritaba y estaba como loco. Ella tuvo la culpa. Arruinó mi carrera, la vida de un hombre honrado, señor. Me perdí por una extranjera, por una miserable computadora, por un pedazo de lata, como quien dice.

(Argentina, 1929/2003)

LEYENDAS


Las leyendas, al igual que los mitos, son historias maravillosas que tienen origen colectivo y oral. Son narraciones de carácter tradicional que cuentan sucesos en los que la realidad y la fantasía se mezclan para justificar un hecho de la naturaleza o de la vida misma del hombre. Son transmitidas de generación en generación y no tienen autor, ya que nacen del pueblo y pertenecen a la comunidad toda: a los niños, a los adultos y a los ancianos. En virtud de ello, como todos participan de su creación y recreación, suele haber varias versiones de una misma leyenda. Su carácter maravilloso está dado por la intervención de la magia o hechos sobrenaturales (aparición de fantasmas, dioses, monstruos, hadas) o por la transformación de un personaje en algún elemento propio de la naturaleza, como es el caso de la leyenda de la flor de irupé.

Algunas leyendas:

CLASES DE PALABRAS SEGÚN EL NÚMERO DE SÍLABAS QUE POSEEN

.
1. MONOSÍLABAS: son aquellas palabras que están formadas por una sola sílaba.
sol - mar - tren - con - dos - fin - cual - sien - flor
2. POLISÍLABAS: son aquellas palabras que tienen más de una sílaba, y que a su vez pueden dividirse en varias clases, a saber:
* BISÍLABAS: son aquellas palabras que están formadas por dos sílabas.
Au/to - Pei/ne - Bo/te - Ca/mión - Te/cla
* TRISÍLABAS: son aquellas palabras que están formadas por tres sílabas.
Lám/pa/ra - Ro/pe/ro - Ti/je/ra - Es/cue/la
* TETRASÍLABAS:
son aquellas palabras que están formadas por cuatro sílabas.
Dic/cio/na/rio - Te/lé/fo/no - La/pi/ce/ra - Au/to/mó/vil
* PENTASÍLABAS: son aquellas palabras que están formadas por cinco sílabas.
Com/pu/ta/do/ra - In/te/rro/ga/ción - Or/to/grá/fi/co - Pen/ta/sí/la/bas
* HEXASÍLABAS (6): an/te/pe/núl/ti/mo
* HEPTASÍLABAS (7): a/pa/ra/to/sa/men/te
* OCTOSÍLABAS (8): his/pa/no/a/me/ri/ca/no
* ENEASÍLABAS (9): e/lec/tro/en/ce/fa/lo/gra/ma
* DECASÍLABAS (10): o/to/rri/no/la/rin/go/lo/gí/a

miércoles, 7 de mayo de 2014

CLASES DE PALABRAS SEGÚN SU ACENTUACIÓN



Según el lugar que ocupa en las palabras la sílaba tónica (sílaba cuya pronunciación es más fuerte que las otras, que se denominan átonas), estas se clasifican en agudas, graves, esdrújulas y sobresdrújulas.

a) Las palabras agudas son aquellas cuya última sílaba es tónica: 

re/loj - a/vión - i/glú

b) Las palabras graves (o llanas) son aquellas cuya penúltima sílaba es tónica:

/piz - blan/co - car/te/ra

c) Las palabras esdrújulas son aquellas cuya antepenúltima sílaba es tónica:

/ja/ro - es/drú/ju/la - /ba/do

d) Las palabras sobresdrújulas son aquellas en las que es tónica alguna de las sílabas anteriores a la antepenúltima:

/me/te/lo - ha/bién/do/se/nos - llé/ve/me/la


viernes, 14 de febrero de 2014

DIPTONGO - TRIPTONGO - HIATO


Para poder separar en sílabas una palabra correctamente, deberemos tener en cuenta siempre los conceptos de:

DIPTONGO - TRIPTONGO – HIATO


Debemos recordar que nuestro alfabeto está formado por vocales y consonantes. Al hablar de diptongos, triptongos y hiatos, estaremos haciendo referencia a palabras que contienen concurrencia de vocales.
Nuestras vocales son cinco: a - e - i - o - u
Llamamos vocales abiertas o fuertes a la a, e y o; y llamamos vocales cerradas o débiles a la i y u.

CONCURRENCIA DE VOCALES EN UNA PALABRA


Unión de dos o más vocales en una palabra:
Rubio - pasea - pueden - fisonomía - baúl - buey - oficial - principio -  causa - viuda - día - suicida - aún - acentuáis - tiene - oído
En todas estas palabras hay concurrencia de vocales, pero en algunos casos se produce un diptongo, en otros un triptongo y en otros un hiato.

DIPTONGO: Se produce diptongo cuando las vocales concurrentes (las que están juntas) son dos y pertenecen a una misma sílaba. Pueden presentarse de las siguientes maneras:

a) una abierta y una cerrada: cau-sa, pei-ne
b) una cerrada y una abierta: ru-bio, a-gua
c) dos cerradas: sui-ci-da, ins-truir

Casos especiales:
* Se mantiene el diptongo cuando concurren una abierta y una cerrada, y la abierta es la tónica (acentuada): can-ción, par-tió
Pero si la vocal acentuada (tónica) es la cerrada, ortográficamente no hay diptongo sino hiato: ru-bí-es, fe-ú-cho
* La combinación ui se considerará como diptongo y no llevará acento ortográfico: cons-trui-do, ins-trui-do, je-sui-ta, des-ti-tui-do
Pero en los casos en que forman palabras esdrújulas, siguen formando diptongo pero deben llevar acento ortográfico por regla general: todas las esdrújulas deben llevar tilde: ca-suís-ti-co, je-suí-ti-co.
Las palabras hui y flui  no llevan tilde, pero si quien escribe considera necesario marcarlo, puede hacerlo: huí - fluí.
* La h muda entre dos vocales no impide la formación del diptongo.: sahu-me-rio, ahu-yen-tar, ahi-ja-do




TRIPTONGO: El triptongo es la unión de tres vocales en una misma sílaba, siempre con la misma fórmula: cerrada + abierta + cerrada: a-bre-viáis, a-mor-ti-guáis, Ca-ma-güey
* A la y (ye) final (Camagüey) se la considera fónicamente (por su sonido), es decir: i (latina): buey, U-ru-guay, Pa-ra-guay, Gua-le-guay-chú








HIATO: En el caso del hiato, las vocales concurrentes no forman parte de una misma sílaba y se forma de la siguiente manera:

a) dos abiertas: pa-se-a, ge-ó-gra-fo
b) una abierta y una cerrada acentuada (o viceversa): o-í-do, dú-o

La h muda entre vocales tampoco impide la formación del hiato: za-na-ho-ria, bú-ho 





Coamo; municipio de Puerto Rico

jueves, 12 de diciembre de 2013

CUERVO BARRERO, ALFREDO: Queda prohibido


El poema que se titula “Queda prohibido” que circula por la red y es atribuido a Pablo Neruda, no pertenece al gran poeta chileno sino al español Alfredo Cuervo Barrero.

El mismo autor se encargó de hacerlo saber en la red:

“Como prueba de mi autoría aquí les envío los siguientes puntos.
1º) El poema "Queda Prohibido" está inscrito en el registro de Propiedad Intelectual de Vizcaya a nombre de Alfredo Cuervo Barrero. Número de inscripción BI -13- 03.
2º) La fundación Pablo Neruda de Chile ha negado que este poema pertenezca al poeta, puede corroborarlo enviándoles un E-Mail en su página Web.
3º) "Queda Prohibido" fue publicado por primera vez en Internet el 23 de Julio de 2001 en la página deusto.com. Es un poco extraño que siendo un poema “tan hermoso de Pablo Neruda”, como se ha comentado en ciertas páginas, no haya ni una sola Web con el poema publicado antes de dicha fecha.
De todas formas la poesía que circula en dichas páginas no es la original, sino una copia amputada de la misma”.

A continuación le ofrecemos el poema completo y en versión original:

Queda prohibido

¿Qué es lo verdaderamente importante?,
busco en mi interior la respuesta,
y me es tan difícil de encontrar.

Falsas ideas invaden mi mente,
acostumbrada a enmascarar lo que no entiende,
aturdida en un mundo de irreales ilusiones,
donde la vanidad, el miedo, la riqueza,
la violencia, el odio, la indiferencia,
se convierten en adorados héroes,
¡no me extraña que exista tanta confusión,
tanta lejanía de todo, tanta desilusión!.

Me preguntas cómo se puede ser feliz,
cómo entre tanta mentira puede uno convivir,
cada cual es quien se tiene que responder,
aunque para mí, aquí, ahora y para siempre:

Queda prohibido llorar sin aprender,
levantarme un día sin saber qué hacer,
tener miedo a mis recuerdos,
sentirme solo alguna vez.

Queda prohibido no sonreír a los problemas,
no luchar por lo que quiero,
abandonarlo todo por tener miedo,
no convertir en realidad mis sueños.

Queda prohibido no demostrarte mi amor,
hacer que pagues mis dudas y mi mal humor,
inventarme cosas que nunca ocurrieron,
recordarte sólo cuando no te tengo.

Queda prohibido dejar a mis amigos,
no intentar comprender lo que vivimos,
llamarles sólo cuando los necesito,
no ver que también nosotros somos distintos.

Queda prohibido no ser yo ante la gente,
fingir ante las personas que no me importan,
hacerme el gracioso con tal de que me recuerden,
olvidar a todos aquellos que me quieren.

Queda prohibido no hacer las cosas por mí mismo,
no creer en mi dios y hallar mi destino,
tener miedo a la vida y a sus castigos,
no vivir cada día como si fuera un último suspiro.

Queda prohibido echarte de menos sin alegrarme,
odiar los momentos que me hicieron quererte,
todo porque nuestros caminos han dejado de abrazarse,
olvidar nuestro pasado y pagarlo con nuestro presente.

Queda prohibido no intentar comprender a las personas,
pensar que sus vidas valen más que la mía,
no saber que cada uno tiene su camino y su dicha,
sentir que con su falta el mundo se termina.

Queda prohibido no crear mi historia,
dejar de dar las gracias a mi familia por mi vida,
no tener un momento para la gente que me necesita,
no comprender que lo que la vida nos da, también nos lo quita. 

(España, 1980)

viernes, 18 de octubre de 2013

lunes, 26 de agosto de 2013

MISERIA


Cuentan que había un hombre que se llamaba Miseria y era herrero.
Ya cansado de la pobreza, porque no tenía para dar de comer a sus hijos, resolvió entregarle su alma al diablo por tres bolsas de plata.
En el plazo de un año debía venir el diablo a llevarlo.
Un día se le presenta un viejito andrajoso en un caballo flaco y sin herradura.
El herrero le dio hospedaje, la mujer lo remendó y lo lavó, y le colocaron herraduras al caballo. Cuando el viejito se quiso ir le dijo al herrero:
-¿Con qué te pagaré el favor que me haz hecho?
-No es nada.
-Bueno , te daré tres dones: el que se siente en esta silla, no se parará hasta que le ordenes. El que entre en la bolsa, no saldrá hasta que se lo ordenes, y el que suba a esta planta de nogal, no bajará hasta que se lo ordenes.
Se despidió el viejito y se fue; este había sito tata Dios.
Cuando se cumplió el plazo, vino un diablo a buscarlo y el herrero le dijo:
-Espere que termine de hacer la herradura, siéntese en esa silla.
Cuando terminó de hacerla le dijo al diablo:
-Vamos.
Y como el diablo no se podía levantar, se quedó sentado.
Al rato le dijo el diablo al herrero que si lo dejaba levantar le perdonaría la vida un año más . El herrero le ordenó que se levante y el diablo se fue.
Cuando se cumplió un año vinieron tres diablos a llevarlo y el hombre les dijo:
-Esperen que termine de hacer esta herradura, suban al nogal a comer nueces.
Se subieron los diablos a nogal, y no se podían bajar. Desesperados, dijeron al herrero que le perdonarían un año más de vida si los dejaba bajar.
El herrero les ordenó a los diablos que bajaran y se fueron.
Al año siguiente vinieron cincuenta diablos en mula a buscarlo. El herrero les dijo:
-Voy a ir, pero antes entrarán todos en esta bolsa.
Los diablos se metieron y el herrero los agarró a palos.
Los diablos le pidieron que los dejara salir, que le iban a perdonar la vida si los sacaba de dentro de la bolsa. El herrero les ordenó que salieran y se fueron.
Cuando Miseria murió, Dios no lo dejó entrar al Cielo, pues había vendido su alma al diablo.
Bajó al Purgatorio y tampoco lo recibieron, entonces bajó con el palo al infierno.
Salieron los diablos a recibirlo y lo vieron a Don Miseria con el palo en la mano, se asustaron y corrieron a cerrar las puertas del infierno.
Se volvió a Dios Don Miseria y le dijo que los diablos no querían recibirlo. Así fue que Dios lo mandó a que ande penando por este mundo y es por eso que la miseria no se acaba.

Fuente: Alda Agüero de Agüero. La Carrera (Catamarca). En Cuentos folklóricos de la Argentina. 1ª serie. Introducción, clasificación y notas de Susana Chertudi. Buenos Aires, Instituto de Filología y Folklore, 1960.

jueves, 22 de agosto de 2013

PREPOSICIONES



Vale aclarar que la lista tradicional de preposiciones del idioma español es:

a, ante, bajo, cabe, con, contra, de, desde, en, entre,
hacia, hasta, para, por, según, sin, so, sobre, tras

La lista oficial de la RAE y ASALE para el español actual es: a, ante, bajo, cabe, con, contra, de, desde, durante, en, entre, hacia, hasta, mediante, para, por, según, sin, so, sobre, tras, versus y vía.

sábado, 27 de julio de 2013

ECO, Humberto: ¿De qué sirve el profesor?

Caricatura: Kovensky


¿En el alud de artículos sobre el matonismo en la escuela he leído un episodio que, dentro de la esfera de la violencia, no definiría precisamente al máximo de la impertinencia... pero que se trata, sin embargo, de una impertinencia significativa. Relataba que un estudiante, para provocar a un profesor, le había dicho: "Disculpe, pero en la época de Internet, usted, ¿para qué sirve?"
El estudiante decía una verdad a medias, que, entre otros, los mismos profesores dicen desde hace por lo menos veinte años, y es que antes la escuela debía transmitir por cierto formación pero sobre todo nociones, desde las tablas en la primaria, cuál era la capital de Madagascar en la escuela media hasta los hechos de la guerra de los treinta años en la secundaria. Con la aparición, no digo de Internet, sino de la televisión e incluso de la radio, y hasta con la del cine, gran parte de estas nociones empezaron a ser absorbidas por los niños en la esfera de la vida extraescolar.
De pequeño, mi padre no sabía que Hiroshima quedaba en Japón, que existía Guadalcanal, tenía una idea imprecisa de Dresde y sólo sabía de la India lo que había leído en Salgari. Yo, que soy de la época de la guerra, aprendí esas cosas de la radio y las noticias cotidianas, mientras que mis hijos han visto en la televisión los fiordos noruegos, el desierto de Gobi, cómo las abejas polinizan las flores, cómo era un Tyrannosaurus rex y finalmente un niño de hoy lo sabe todo sobre el ozono, sobre los koalas, sobre Irak y sobre Afganistán. Tal vez, un niño de hoy no sepa qué son exactamente las células madre, pero las ha escuchado nombrar, mientras que en mi época de eso no hablaba siquiera la profesora de ciencias naturales. Entonces, ¿de qué sirven hoy los profesores?
He dicho que el estudiante dijo una verdad a medias, porque ante todo un docente, además de informar, debe formar. Lo que hace que una clase sea una buena clase no es que se transmitan datos y datos, sino que se establezca un diálogo constante, una confrontación de opiniones, una discusión sobre lo que se aprende en la escuela y lo que viene de afuera. Es cierto que lo que ocurre en Irak lo dice la televisión, pero por qué algo ocurre siempre ahí, desde la época de la civilización mesopotámica, y no en Groenlandia, es algo que sólo lo puede decir la escuela. Y si alguien objetase que a veces también hay personas autorizadas en Porta a Porta (programa televisivo italiano de análisis de temas de actualidad), es la escuela quien debe discutir Porta a Porta. Los medios de difusión masivos informan sobre muchas cosas y también transmiten valores, pero la escuela debe saber discutir la manera en la que los transmiten, y evaluar el tono y la fuerza de argumentación de lo que aparecen en diarios, revistas y televisión. Y además, hace falta verificar la información que transmiten los medios: por ejemplo, ¿quién sino un docente puede corregir la pronunciación errónea del inglés que cada uno cree haber aprendido de la televisión?
Pero el estudiante no le estaba diciendo al profesor que ya no lo necesitaba porque ahora existían la radio y la televisión para decirle dónde está Tombuctú o lo que se discute sobre la fusión fría, es decir, no le estaba diciendo que su rol era cuestionado por discursos aislados, que circulan de manera casual y desordenado cada día en diversos medios –que sepamos mucho sobre Irak y poco sobre Siria depende de la buena o mala voluntad de Bush. El estudiante estaba diciéndole que hoy existe Internet, la Gran Madre de todas las enciclopedias, donde se puede encontrar Siria, la fusión fría, la guerra de los treinta años y la discusión infinita sobre el más alto de los números impares. Le estaba diciendo que la información que Internet pone a su disposición es inmensamente más amplia e incluso más profunda que aquella de la que dispone el profesor. Y omitía un punto importante: que Internet le dice "casi todo", salvo cómo buscar, filtrar, seleccionar, aceptar o rechazar toda esa información.
Almacenar nueva información, cuando se tiene buena memoria, es algo de lo que todo el mundo es capaz. Pero decidir qué es lo que vale la pena recordar y qué no es un arte sutil. Esa es la diferencia entre los que han cursado estudios regularmente (aunque sea mal) y los autodidactas (aunque sean geniales).
El problema dramático es que por cierto a veces ni siquiera el profesor sabe enseñar el arte de la selección, al menos no en cada capítulo del saber. Pero por lo menos sabe que debería saberlo, y si no sabe dar instrucciones precisas sobre cómo seleccionar, por lo menos puede ofrecerse como ejemplo, mostrando a alguien que se esfuerza por comparar y juzgar cada vez todo aquello que Internet pone a su disposición. Y también puede poner cotidianamente en escena el intento de reorganizar sistemáticamente lo que Internet le transmite en orden alfabético, diciendo que existen Tamerlán y monocotiledóneas pero no la relación sistemática entre estas dos nociones.
El sentido de esa relación sólo puede ofrecerlo la escuela, y si no sabe cómo tendrá que equiparse para hacerlo. Si no es así, las tres I de Internet, Inglés e Instrucción seguirán siendo solamente la primera parte de un rebuzno de asno que no asciende al cielo.

(Traducción: Mirta Rosenberg) La Nacion/L’Espresso (Distributed by The New York Times Syndicate)

jueves, 25 de julio de 2013

MUERE LENTAMENTE, de Martha Medeiros




Muere lentamente
quien se transforma en esclavo del hábito,
repitiendo todos los días los mismos trayectos,
quien no cambia de marca,
no arriesga vestir un color nuevo y no le habla a quien no conoce.

Muere lentamente
quien hace de la televisión su gurú.

Muere lentamente
quien evita una pasión,
quien prefiere el negro sobre blanco
y los puntos sobre las “íes” a un remolino de emociones,
justamente las que rescatan el brillo de los ojos,
sonrisas de los bostezos,
corazones a los tropiezos y sentimientos.

Muere lentamente
quien no voltea la mesa cuando está infeliz en el trabajo,
quien no arriesga lo cierto por lo incierto para ir detrás de un sueño,
quien no se permite por lo menos una vez en la vida,
huir de los consejos sensatos.

Muere lentamente
quien no viaja,
quien no lee,
quien no oye música,
quien no encuentra gracia en si mismo.

Muere lentamente
quien destruye su amor propio,
quien no se deja ayudar.

Muere lentamente,
quien pasa los días quejándose de su mala suerte
o de la lluvia incesante.

Muere lentamente,
quien abandona un proyecto antes de iniciarlo,
no preguntando de un asunto que desconoce
o no respondiendo cuando le indagan sobre algo que sabe.

Evitemos la muerte en suaves cuotas,
recordando siempre que estar vivo exige un esfuerzo mucho mayor
que el simple hecho de respirar.

Solamente la ardiente paciencia hará que conquistemos
una espléndida felicidad.

(Brasil, 1961)

Este poema, mal atribuido en internet a Pablo Neruda, pertenece a la escritora y periodista brasileña Martha Medeiros. Y no es el único texto que se le atribuye (voluntaria o involuntariamente) al poeta chileno. Y tampoco Neruda es el único escritor famoso a quien se lo pretende autor de textos cuyos autores son desconocidos o poco conocidos, como una manera de “asegurar” su lectura al poner como autor a un escritor consagrado.
La propia escritora brasileña, autora de varios libros y cronista del diario Zero Hora, de Porto Alegre, se puso en contacto con la Fundación Neruda para esclarecer el tema de la autoría de dicho texto y la Fundación ha debido salir a aclarar la confusión y confirmó que, efectivamente, el poema en cuestión no es de autoría de Pablo Neruda.
El poema "A Morte Devagar" fue publicado en su idioma original el 1° de noviembre de 2000, víspera del Día de Difuntos, en el periódico con el que colabora Medeiros y forma parte de su libro "Non-Stop, Crônicas do Cotidiano".
Ante la enorme dificultad de que estas “confusiones” sean evitadas en internet, manifiesta Medeiros que supo afrontar este contratiempo en el “humor suficiente como para reírse de todo eso”.
Quizás el origen de esta confusión comenzó en Italia, cuando el político italiano Clemente Mastella, líder de la Unión de Demócratas para Europa, leyó en el Senado el poema "Muere lentamente" al votar en contra de la moción de confianza solicitada por el entonces primer ministro Romano Prodi. Mastella demostró qué fácil es caer en este tipo de trampas y hacerse eco de algo que ronda por Internet, sin detenerse a comprobar autorías. 
Valga esta aclaración para no creer que todo lo que se encuentra en internet es “una verdad inapelable”.

SF

viernes, 17 de mayo de 2013

JAJAJA: LA SONRISA EN TIEMPOS DE LAS NUEVAS TECNOLOGÍAS




La comunicación interpersonal cara a cara (o voz a voz) es cada vez menos frecuente en estos nuevos tiempos cibernéticos. Correos electrónicos, facebook, twitter y otras yerbas provocan algunas dudas cuando los principales elementos de la comunicación humana se encuentran ausentes: los gestos, la mirada, la posición corporal, la distancia, el tono de voz e, incluso, el silencio.
Así, una amiga le responde a otra por sms “TKM” luego de haber recibido un mensaje en el que le decía que no podía salir con ella esa noche. Ese tekieromucho ¿habrá sido sincero o irónico? ¿Qué palabras o pensamientos omitió escribir la amiga en ese escueto mensaje? ¿O habrá querido decir tekieromatar? ¿Lo habrá escrito con bronca o con un poco de comprensión? Años atrás esa misma invitación/respuesta hubiese sido cara a cara o vía telefónica y todos estos interrogantes, seguramente, no hubiesen sido necesarios.
Y entre los gestos más expresivos del ser humano se encuentra la sonrisa (o, un poco más efusiva, la risa).
A falta del elemento acústico, en la historieta, desde su origen, los sonidos han sido representados mediante elementos lingüísticos: onomatopeyas. Así, el golpe a una puerta se representa con un toc toc, el sonido de un timbre con un ring, un disparo de arma de fuego con un bang o un pum, un vidrio roto con un crash, entre otras. También se utilizan las interjecciones, con las que se expresan sentimientos o emociones súbitos: eh, hola, uf. La sonrisa se representa en una historieta, o en un texto sin imágenes, a través de una interjección: ja (o sus variantes je, ji, jo), que puede repetirse según lo que se quiera expresar. Tiene distintas representaciones lingüísticas según su intensidad: jajaja, jejeje, jijiji, jojojo, etc. La ventaja de las onomatopeyas e interjecciones en la historieta es que siempre van acompañadas por imágenes, que ayudan casi totalmente a su comprensión.
Cabe aclarar que nos referiremos aquí exclusivamente a la escritura en medios tecnológicos de “comunicación instantánea”, rápida, como los tiempos que corren. Porque en un texto formalmente escrito debería separarse la interjección por comas y repetirse: ja, ja, ja, y no todo junto, como se hace para “ahorrar tiempo” y en la comunicación tecnológica no se respetan ni signos de puntuación ni ortográficos ni de estilo.
Pero, ¿qué significado le debemos dar a un jajaja, jaja, ja, jeje, je, jijiji, jojojo, jo cuando lo recibimos escrito como respuesta en nuestro celular, en nuestra compu, o en cualquiera de las nuevas tecnologías en las que no podemos visualizar los gestos de quien emite esos sonidos?
En una comunicación con estas características (ausencia del interlocutor, rostro y cuerpo ocultos, estado de ánimo de uno y otro desconocido, ignorancia del lugar o situación de donde se encuentra el otro, etc.) estas representaciones lingüísticas de nuestro humor (o malhumor) pueden ser interpretadas (y esto es muy subjetivo) de diferentes maneras.
El típico y más común jajaja (inclusive con varios ja más en la serie, si se le quiere reforzar el significado) es la aprobación a un chiste, a una loca ocurrencia, a una frase desopilante. Significa comunicar que algo ha sido gracioso. Sería como decir: “Muy bueno”, “Tenés razón”, “Te pasaste”. Siempre este jajaja (con al menos tres ja) sugiere buen humor de parte de quien lo emite.
—¿Viste cómo se peinó Fulanita? ¡Estaba muy ridícula!
—¡Sí! Jajaja
Pero si le sacamos un ja, la cuestión cambia sustancialmente. Ya no representa una sonrisa/risa espontánea y digna de ser expresada. Un simple jaja (o peor: ja-ja, con o sin guion), comienza a parecer un tanto irónico o una sonrisa acotada o desganada. Conlleva esta escueta expresión de alegría un “aire” de respuesta por compromiso, algo así como “Sí, pero…”.
—¿Viste cómo se peinó Fulanita? ¡Estaba muy ridícula!
—Jaja
Por último, el ja, sencillo y solito (muchas veces acompañado por el signo de exclamación: ¡ja!) es la afirmación de algo que se acaba de decir. Es refrendar lo dicho por otro o por sí mismo. Es manifestar conformidad con lo que uno acaba de decir. Autoconvencimiento.
—Yo me peino como quiero, y al que no le guste, que me lo diga en la cara. ¡Ja!
Además se utilizan, como dijimos, las variantes con las vocales e, i, o, y a cada una también se le puede otorgar un significado diferente, teniendo en cuenta siempre que desconocemos el estado de ánimo del emisor, su situación actual, sus gestos, etc.
Así, jejeje es una risa astuta, de alguien que se sabe o se cree hábil, y acaba de decir o hacer algo de lo que hace alarde.
—Este tipo no sabe con quién se está metiendo… jeje
En jijiji nos encontramos con una risa contenida, disimulada, cómplice e, inclusive, hasta perversa. No es casi utilizada en las nuevas tecnologías, al igual que jojojo, risa socarrona, astuta, burlona.
Pero podemos encontrarnos con otra modalidad de expresar nuestros sentimientos a través de nuestra sonrisa en medios tecnológicos, en este caso, más cercano a una carcajada: ¡Juuaaahhh! Una mezcla de alegría grotesca, fabulosa, desopilante. Es casi un grito. Lo que podríamos llamar “risotada”. ¿Qué es lo que quiere expresar el emisor de semejante “alegría”? Es una manifestación de alegría “sobradora”, como decir “¡Tomá, ahí tenés!”. Podríamos decir que es la más sarcástica de todas las manifestaciones de alegría a las que nos referimos.
SF

O puede pasar todo lo contrario: