lunes, 6 de septiembre de 2010

HORA LIBRO

Domingo, 18 de julio de 2010
.
Por Soledad Barruti
. “Hay que estar en las aulas para saber cómo es. Yo trabajé mucho en las escuelas nocturnas de provincia a las que van los alumnos que se caen del sistema: por repetidores o porque son amonestados y rebotan o porque de día tienen que trabajar. En una de esas escuelas, frente a la plaza de Lomas, había un alumno que limpiaba pisos en el hospital Rivadavia. Como vivía en San Vicente, se levantaba a las cuatro o cinco de la mañana, limpiaba pisos todo el día, se volvía para Lomas, después se tomaba el tren, se volvía a San Vicente, y así. Por supuesto llegaba un momento al final de la clase en la que el pibe iba entrecerrando los ojos hasta que se dormía. A mí si hay algo que me ofende, que me brota, es que los alumnos se me duerman en la clase. Pero cuando conocí la historia de este chico, no sólo no me molestaba sino que en la clase íbamos bajando el volumen de la voz. Pasaron los meses y cuando llegó el Día del Maestro el pibe, como regalo, escribió en el pizarrón: Gracias maestra por permitirme el sueño. Y en ese texto yo encontré el porqué de un docente. No el porqué yo era docente sino por qué es necesario que haya docentes”, cuenta Angela Pradelli, escritora y docente a cargo del área bonaerense del Plan Nacional de lectura desde hace un año. “Un docente es el que cree que tu sueño va a realizarse y de alguna manera colabora. Los mejores maestros son los que logran ser respetuosos, los que saben escuchar y que permiten el espacio para decir. Porque de ese modo demuestran que tiene puesta la fe en los pibes. Es tan necesario que los docentes crean en los alumnos, que promuevan sus derechos... es aún más importante que el hecho de que sepan mucho, con todo lo que me interesa que los docentes estén formados. Y para eso trabajo.”
¿Está efectivamente todo roto? ¿Se pueden reconstruir los cimientos de la sociedad desde la escuela? ¿Es posible tomar la lectura como un camino de inclusión cuando el horizonte de la mayoría de los jóvenes tiene la forma de un nuevo modelo de Nike? Desde el Plan de Lectura Nacional se pretende responder positivamente a todas esas preguntas en el futuro. Para eso, con el aula como campo de batalla y los libros como el arma más poderosa, emprenden acciones concretas para devolver al docente su jerarquía, al alumno su entusiasmo, al sistema un poco de cabeza y corazón. Así, en todas las escuelas del país se están generando diariamente talleres y cursos, se entregan millones de publicaciones literarias y cuadernillos educativos que resignifican cuestiones fundamentales como la lectura en voz alta. Con la dirección de Margarita Eggers Lan, el Plan Nacional empezó oficialmente en 2008 cuando se fusionaron las diversas políticas ministeriales sobre promoción de la lectura que se sucedían desde 2003. Partiendo de esos megaeventos que significaron llenar de libritos de cuentos las tribunas de fútbol y las peluquerías, la propuesta fue cimentando en otros gestos que abrieron y ampliaron el diálogo con los docentes (hace dos años, por ejemplo, en un trabajo exhaustivo de cruza de datos de padrones, para el Día del Maestro llegaron a obsequiar a domicilio un libro por maestro en todo el país). Pero, sin dudas, es su trabajo con escritores, artistas e intelectuales lo que se anuncia como verdaderamente innovador. Nombres como los de Ricardo Piglia se suman a estas propuestas dictando conferencias para docentes; escritores como Eduardo Sacheri o Guillermo Saccomanno y dibujantes como Miguel Rep recorren escuelas del Gran Buenos Aires; Martín Kohan, Esther Cross, Alan Pauls y Noé Jitrik, entre otros, prologan los libros que este año irán en la mochila de cada chico de secundaria de las escuelas bonaerenses.
Es en ese contexto, y con ese tipo de propuestas bajo el brazo, en el que entra Angela Pradelli. Luego de haber visitado escuelas como escritora invitada, no dudó en sumarse a la propuesta. Armó un equipo (con las también docentes y escritoras Andrea Lobo y Cristina Ibáñez) y, con una clara actitud rupturista, se propuso tensar las cuerdas y duplicar la apuesta en el territorio tal vez más complejo del país: la provincia de Buenos Aires.
Desde que empezó, dice Pradelli, hubo algo tan valioso como fundamental en el trabajo de todos los días: el hecho de que los autores apoyaran cada una de las acciones del Programa. “Los escritores nos acompañaron siempre, empujan con nosotros con toda generosidad. Además, ¿no es lo más lógico pensar a los autores dentro del Programa? ¿Puede un plan de lectura crecer de espaldas a los escritores? Después de todo son ellos los que escriben los textos que circulan entre los alumnos; su presencia en las aulas y el apoyo al Programa aportan buena parte de la savia que corre por las nervaduras de este trabajo en la provincia.” Así fue en mesas de escritores que se debatió la Biblioteca Básica (diez libros fundamentales para leer a lo largo de toda la secundaria prologados por escritores argentinos), los fascículos de cuentos, las charlas que se pueden dictar. Porque todos comparten certezas como que “la lectura es un derecho, y puede darle un peso distinto a la vida de cada uno de nosotros. Podemos tener una vida u otra según las lecturas que hayamos hecho. Lo más valioso de leer es la experiencia y cómo nos modifica”, asegura Pradelli. “Paulo Freire nos enseñó eso: ‘De la lectura del mundo a la lectura de los libros, para volver a hacer la lectura del mundo’. Esa premisa tiene una hondura que podría sostener el sentido mismo de la escuela y el trabajo en el aula de alumnos y docentes. Encierra la comprensión de la lectura como una herramienta que nos permite participar de la vida y abordar y entender la diversidad y las diferencias no como la peligrosidad del pensamiento prejuicioso sino como lo que verdaderamente son la diversidad y las diferencias: riqueza pura”.

.
¿Qué lees cuando lees?
.
Aunque resulte paradójico, el acercamiento de los escritores viene de la mano de una teoría inesperada en un medio tan poco habituado a los cambios como el colegio: que la lectura no es sólo literaria, dice Pradelli, y acuerdan todos los escritores que ponen sus textos y su tiempo al servicio del plan. “Pensar que la lectura es sólo literaria es algo muy elitista. Y lo digo desde mi lugar de escritora literaria, donde la literatura es un eje en mi vida. Pero no se puede creer que sólo exista la literatura en la vida y que haya docentes que no estén interesados en otro tipo de lectura. Y hasta qué punto esta construcción ha pegado fuerte se ve en que hay gente que es muy lectora, pero no de literatura (que lee Historia, por ejemplo) y te dice que no lee. Y esa idea que discrimina está instalada en forma bastante brutal. Eso es muy complicado también para los alumnos de la escuela secundaria.”
Así, también empezaron a aparecer charlas con ilustradores, guionistas, actores; o la inclusión de un programa de lectura de medios en la currícula en donde los alumnos analizan los diferentes discursos a la luz del pensamiento de autores como García Márquez, Ryszard Kapucinski, Tomás Eloy Martínez o Javier Darío Restrepo. “¿Por qué no pensar que, desde una lectura que los alumnos formulan en los diarios, es posible que revisen los modos en que leen, por ejemplo, la geografía? ¿Cómo medirían algunos acontecimientos históricos si además los dimensionaran en un marco de lectura social y política del presente?”, se pregunta Pradelli. “Por suerte, hace un tiempo que las escuelas han incorporado los distintos discursos, incluso el mediático; hay una apertura importante en ese sentido y son muchos los docentes que los abordan. El lenguaje construye realidades y lo mejor que le puede pasar a un alumno es que la escuela le enseñe a descifrarlas.” Marina Paulozzo, docente y especialista en educación, fue invitada por Pradelli al primer ciclo de charlas sobre la lectura como un camino de inclusión en donde agregó su experiencia sobre lo que eso significa: “Somos muchos los docentes que hacemos de la lectura y la escritura las columnas sobre las que construimos los aprendizajes y las clases. Y hay que tener en claro que esa decisión tiene una postura política. Ya no estamos hablando de seguir una corriente didáctica u otra, es más que eso: hay una ideología en la decisión de permitir que todos los textos circulen en el aula, de valorar la literatura, pero también la historia, la filosofía, el ensayo, en fin todos los textos. Leemos a Cervantes, pero también leemos la Carta de Walsh a la Junta Militar, y leemos y discutimos editoriales periodísticos, y entrevistas a científicos, políticos, artistas, futbolistas. A principios de 1900, los médicos consideraban que la lectura era buena para el sistema cardiovascular porque ponía la sangre en movimiento; ojalá logremos eso con nuestros alumnos, que la lectura nos mueva y nos lleve de un lugar a otro”.

.
Despiértate, nene
.
El Plan de Lectura tiene como destino y como sustento ideas tan alejadas del discurso que impera desde hace décadas que los primeros en sorprenderse son los mismos maestros y alumnos. “No es cierto que los docentes no sepan. Los docentes saben y tienen entusiasmo”, asegura Pradelli. “Y tampoco es verdad que los pibes leen hoy menos que antes sino todo lo contrario. Los alumnos de ahora tienen con la lectura y la escritura un vínculo mucho más estrecho y cercano que mis alumnos que ahora tienen 40 o 30 años. Los pibes se la pasan leyendo y escribiendo la gran parte del día. En los muros, en los blogs, en los mensajes de texto. Y no siempre son textos que se puedan ningunear y en algunos casos son textos bien interesantes. Es decir que lo que la tecnología trajo aparejado es que los chicos se conectaran con la literatura y la escritura por un camino que no es la escuela. El desafío de la escuela es cómo va a aprovechar y va a usar todas esas herramientas. Porque es evidente que esa conexión no la hicimos los docentes: la hizo la tecnología y la encontraron los pibes”, asegura.
“Entonces, lo necesario es trabajar para despertar de cierto adormecimiento, valorando el entusiasmo de la escuela que se cree que no existe.” Por eso, con cierta fobia a que las llamen “las del Plan”, no son ellas las que se acercan a las escuelas sino que comunican sus actividades y esperan que sean los mismos docentes los que se acerquen con un plan de lectura propio y necesidades concretas. “Lo que más piden los docentes son talleres de lectura y escritura para ellos, y visitas de escritores para los alumnos. Antes de la llegada del escritor, los docentes y sus alumnos leen los textos del autor y preparan la entrevista. Las experiencias son riquísimas. A veces, sobre todo en las localidades más alejadas donde están las escuelas rurales, se organizan entre ellos para aprovechar mejor el viaje de los escritores. Lo que más nos importa es el movimiento que se genera a partir de esa entrevista, las lecturas que se disparan en alumnos y docentes, el interés que se despierta en ellos no sólo por ese autor sino también por otros.”
Hay ejemplos muy concretos de lo que significa verse afectado por tal o cual lectura. La visita de un escritor a una escuela no es un hecho inocente. Tanto los docentes como los mismos alumnos ponen todo en cada visita. Y lo que sucede casi nunca es lo esperable. “Recuerdo una escuela en la que pasaban cosas muy heavies: la alumna que me recibió en la puerta, por ejemplo, había estado presa hasta la noche anterior porque se había robado una campera de un shopping, y había vivido cosas muy feas en la cárcel. No eran niñitos a los que la madre les hace un jugo y los lleva a la escuela a la mañana siguiente. Y sin embargo tenían un contacto con la lectura riquísimo. Ahí había un chico que había leído El buen dolor de Saccomanno y ni bien pudo se me acercó y me dijo: ‘No, yo a éste no lo leo más. Este tipo habla de una abuela y de una vida de mierda, y yo todo eso lo tengo en mi casa. ¿Para qué quiero leer eso? Yo quiero leer una cosa que me saque de mi casa, no que me haga recordar todo el tiempo mi casa’.” Y en otro sentido, tal vez la contracara exacta de ese mismo espejo, cuenta otro ejemplo: “El año pasado me invitaron a una escuela en la que los alumnos habían leído El lugar del padre. Uno de los alumnos, el primero de la fila de la ventana, no preguntaba nada, pero estuvo muy atento durante toda la entrevista. A veces cuando yo hablaba asentía con la cabeza, como dándome la razón. Cuando nos despedimos, me acompañó hasta el patio, y cuando quise saludarlo me acompañó hasta la puerta. ‘Bueno –le dije–, hasta acá.’ ‘Sí –me dijo–, hasta acá.’ Nos quedamos parados así, sin hablar, uno frente al otro y entonces me dijo: ‘Es que usted tiene el mismo dolor que yo de vivir todos los días sin un padre’”.
.

La novela es un espejo
.
Es martes, una del mediodía y en La Plata está por comenzar el segundo ciclo de encuentros programados entre el Plan Provincial y el Plan Nacional de Lectura. Los conferencistas anunciados son Ricardo Piglia, Carlos Skliar y el español Jorge Larrosa, referente en lo que hace a la articulación de educación y lectura. Al finalizar, Víctor Laplace leerá cuentos de Clarice Lispector. Adentro del Jockey Club, con sus cortinas negras y su luz amarilla, el sol radiante ni siquiera se intuye. Las 600 maestras que se convocaron de los lugares más remotos de la provincia, con viajes de más de siete horas en muchos casos, sacian el hambre del mediodía con medialunas y un poco de café. En el aire se respira ansiedad. Todavía persiste el recuerdo del encuentro anterior. Dicen que parecía un recital de rock. Cientos de mujeres que habían quedado afuera aplaudieron hasta lograr entrar. Es que la convocatoria superó de tal modo la capacidad del espacio que muchos se tuvieron que acomodar arriba del escenario para escuchar.
Esta vez tan sólo habrá unas pocas demoras para empezar con conferencias tan intensas como enriquecedoras. En los baños, en un mínimo recreo, las maestras, sintiéndose interpeladas pero no habiéndose animado a preguntar, siguen sus propios debates. Que si está de acuerdo con lo que dijo Piglia sobre que es preferible leer exhaustivamente uno o dos libros por año, le pregunta una a la otra. “Habría que ver qué libros. Porque si es El Aleph, puede ser”, responde. Una tercera se une a la fila, todavía emocionada por lo que leyó Skliar (un relato propio sobre lo que significa abrir un libro). Y así, el horario de salida que se había ido demorando con la tarde sólo hará abandonar la sala a unas pocas, el resto esperará al aplauso final y se acercará al escenario a buscar a las responsables del encuentro y preguntarles cómo pueden hacer para que Víctor Laplace lea en su escuela, o para que un escritor “como Piglia” las vaya a visitar.
“Cada encuentro con los docentes quiere ser muy estimulante. Porque muchas veces, cuando hay un docente entusiasta, la rutina lo va anulando. Incluso las capacitaciones son un tema con el que no coincido en la mayoría de los casos. Ya la palabra me parece que subestima el rol docente, su trabajo y su experiencia. Me gusta más la palabra formación. Pero no hay caso, los que piensan, diseñan y organizan las capacitaciones prefieren seguir usando esa palabra, que los ubica a ellos en un lugar superior desde el cual pueden impartir.”
Claro que un esfuerzo tan grande por modificar un engranaje anquilosado durante décadas, muchas veces encuentra resistencias. “Si bien el aula es un gran lugar y trabajé con directores brillantes, jugados, inteligentísimos, también me tocaron experiencias horribles”, recuerda Pradelli. “Porque en las escuelas también hay una dosis siniestra que es muy alta. Hay directivos que no estimulan a sus docentes, ni garantizan su libertad de expresión. A mí me ha pasado muchas veces. Una vez les di a leer a un grupo de alumnos de quinto año un libro de cuentos publicado por la Fundación El Libro y los directivos de esa escuela consideraron que tenía un contenido sexual. Entonces, de repente me encontré una tarde en un escritorio, frente a un contexto de Inquisición, donde dos personas me preguntaban cómo daba a leer determinadas cosas. Eso es de una gravedad enorme. Porque esas personas dirigen una escuela hacia esos lugares oscuros, reaccionarios y represores. Por eso para mí lo más importante son los mails que después de cada encuentro nos mandan los docentes, y que nos dejan a dos metros del suelo de la emoción. Creo que lo mejor de todo es el entusiasmo, esa emoción, volver a creer, a confiar, a apasionarse. George Steiner, que ejerce la docencia y que tuvo una experiencia intensa en la enseñanza secundaria, dice que uno no puede leer La metamorfosis y luego mirarse impávido al espejo. Ese es el poder de la lectura que intentamos transmitir.”
.


domingo, 29 de agosto de 2010

PAULO FREIRE Y LA EDUCACIÓN POPULAR

Paulo Freire fue un reconocido educador brasilero y, especialmente, uno de los principales filósofos de la educación de fines del s. XX y uno de los principales representantes del grupo de las pedagogías libertarias.
En síntesis, Freire reconoció la existencia de una educación hegemónica a la cual llamó educación bancaria, la que establece y perpetúa la situación económica, política y social. Esta educación bancaria se caracteriza por ser autoritaria y unidireccional; por lo tanto, rechaza la crítica y niega el diálogo y la reflexión.
Como respuesta, surge la educación popular, mediante la cual las personas pueden tomar conciencia de su condición y transformarla justo a través de lo que la educación bancaria rechaza: el diálogo, la crítica y la reflexión.
El hombre vive dentro de un proceso en el que debe despertar su conciencia crítica para reconocerse en el mundo y transformarlo. No obstante, para que estas facultades logren desarrollarse, se requiere de una educación orientada a los sectores populares para ayudar al ogro de su liberación.
.
¿Cuáles son los principios de la educación popular?
.
El principio de práctica-teoría-práctica
A partir de la práctica, la realidad, se construye la teoría que será llevada a la práctica para la transformación de la realidad.
.
El saber popular y la construcción colectiva del conocimiento
Desde lo práctico y las experiencias cotidianas, se puede construir conocimiento que adquiere una connotación científica cuando se hace recurrente en las transformaciones efectivas.
.
La práctica como respeto y construcción
El proceso educativo que debe partir de la práctica (reconocimiento y respeto al saber popular, al conocimiento del educando) respetando la identidad cultural, al diferente, desde el diálogo como principio educativo.
.
La contextualización
Es decir, el reconocimiento del mundo y del hombre dentro de éste con la finalidad de establecer relaciones horizontales basadas en la humildad, el amor, la fe y el compromiso a los procesos de cambio.
.
.

TEORÍAS DE PAULO FREIRE
.
1- Es necesario desarrollar una pedagogía de la pregunta. Siempre estamos escuchando una pedagogía de la respuesta. Los profesores contestan a preguntas que los alumnos no han hecho.

2- Mi visión de la alfabetización va más allá del ba, be, bi, bo, bu. Porque implica una comprensión crítica de la realidad social, política y económica en la que está el alfabetizado.

3- Enseñar exige respeto a los saberes de los educandos.

4- Enseñar exige la corporización de las palabras por el ejemplo.

5- Enseñar exige respeto a la autonomía del ser del educando.

6- Enseñar exige seguridad, capacidad profesional y generosidad.

7- Enseñar exige saber escuchar.

8- Nadie es, si se prohíbe que otros sean.

9- La Pedagogía del oprimido, deja de ser del oprimido y pasa a ser la pedagogía de los hombres en proceso de permanente liberación.

10- No hay palabra verdadera que no sea unión inquebrantable entre acción y reflexión.

11- Decir la palabra verdadera es transformar al mundo.

12- Decir que los hombres son personas y como personas son libres y no hacer nada para lograr concretamente que esta afirmación sea objetiva, es una farsa.

13- El hombre es hombre, y el mundo es mundo. En la medida en que ambos se encuentran en una relación permanente, el hombre transformando al mundo sufre los efectos de su propia transformación.

14- El estudio no se mide por el número de páginas leídas en una noche, ni por la cantidad de libros leídos en un semestre. Estudiar no es un acto de consumir ideas, sino de crearlas y recrearlas.

15- Solo educadores autoritarios niegan la solidaridad entre el acto de educar y el acto de ser educados por los educandos.

16- Todos nosotros sabemos algo. Todos nosotros ignoramos algo. Por eso, aprendemos siempre.

17- La cultura no es atributo exclusivo de la burguesía. Los llamados “ignorantes” son hombres y mujeres cultos a los que se les ha negado el derecho de expresarse y por ello son sometidos a vivir en una “cultura del silencio”.

18- Alfabetizarse no es aprender a repetir palabras, sino a decir su palabra.

19- Defendemos el proceso revolucionario como una acción cultural dialogada conjuntamente con el acceso al poder en el esfuerzo serio y profundo de concientización.

20- La ciencia y la tecnología, en la sociedad revolucionaria, deben estar al servicio de la liberación permanente de la HUMANIZACIÓN del hombre.

miércoles, 25 de agosto de 2010

LEYENDA DE LA FLOR DE IRUPÉ

Érase una doncella bellísima que se enamoró de la luna. La joven sufría con su amor sin esperanzas, mirando al astro de la noche esparcir su pálida luz desde la altura
Un día, llevada por la fuerza de su pasión, decidió ir a buscar a su celestial amante. Subió a los árboles más altos e inútilmente tendía los brazos en busca de lo inalcanzable. A costa de grandes fatigas trepó a la montaña, y allí, en la cima estremecida por los vientos esperó el paso de la luna pero también fue en vano.
Volvió al valle suspirosa y doliente, y caminó, caminó para ver si llegando a la línea del horizonte la podía alcanzar. Y sus pies sangraban sobre los ásperos caminos en la búsqueda de lo imposible.
Sin embargo, una noche, al mirar en el fondo de un lago vio a la luna reflejada en la profundidad y tan cerca de ella que creía poder tocarla con las manos. Sin pensar un momento se arrojó a las aguas y fue a la hondura para poder tenerla. Las aguas se cerraron sobre ella y allí quedó la infeliz para siempre con su sueño irrealizado.
Entonces
Tupá, compadecido, la transformó en irupé, cuyas hojas tienen la forma del disco lunar y que mira hacia lo alto en procura de su amado ideal.

LA COMUNICACIÓN HUMANA Y EL NACIMIENTO DE LA NARRACIÓN ORAL

La comunicación entre los hombres surgió como una necesidad. Pero, ¿cómo?
Señas, sonidos, movimientos corporales, dibujos, fueron seguramente los primeros signos que utilizaron para comenzar a comprenderse mutuamente y poder vivir en sociedad.
La necesidad de expresar sus sentimientos y el mundo que lo rodea surge con el mismo ser humano y lo fue haciendo a través de la historia por distintos caminos.
Sonidos emitidos primero sin una razón lógica se fueron unificando, cobrando sentido y agrupando hasta dar con un sistema de comunicación cada vez más complejo y eficaz: con las palabras comenzaron a expresar sus ideas de una forma más coherente y la comunicación entre los hombres comenzó a encontrar un código casi perfecto: el LENGUAJE.
Primero en forma oral, luego con la palabra escrita.
En el hombre existe un deseo innato que es el de CONTAR. En la antigüedad se creía que había hombres dotados para relatar hazañas de los dioses y los héroes y se los llamaba aedo, bardo, juglar, trovador.
Esas historias de dioses y héroes fueron tomando diferentes formas y adoptando diferentes personajes, historias que se fueron transmitiendo por tradición de generación en generación, pasando de “boca en boca” con los consiguientes cambios lógicos que esta forma producía, lo que hace que por cada historia exista una versión diferente.

Entre esos textos que nacieron de la oralidad encontramos a las LEYENDAS, narraciones de carácter tradicional que cuentan sucesos en los que la realidad y la fantasía se mezclan para justificar un hecho de la naturaleza o de la vida misma del hombre.

domingo, 1 de agosto de 2010

AUTOMOTOR / AUTOMOTRIZ


Tanto el adjetivo “automotor” como su femenino “automotriz” son utilizados con frecuencia en los medios periodísticos de nuestro país. Pero muchas veces se cometen errores y no se los emplea como corresponde hacerlo.
Debemos recordar que una de las reglas de “concordancia” fundamental en nuestro idioma es la que se establece entre sustantivo y adjetivo: ambos deben concordar (estar de acuerdo) en género y número.Es decir, tanto el sustantivo como el adjetivo son clases de palabras que poseen género y número, y como el adjetivo es una palabra que depende del sustantivo, su terminación se acomodará a él.
Así decimos perro blanco o perra blanca, farol luminoso o farola luminosa, etc.
También sabemos que en la lengua española, hay adjetivos de una forma —a los que llamamos “indiferentes”, ya que no varían su terminación aunque el sustantivo sea femenino o masculino— (hombre/mujer inteligente, lamento/pena fugaz, oro/joya brillante, etc.) y adjetivos de dos formas (cuero áspero / tela áspera, árbol alto / torre alta, etc.)
El adjetivo “automotor” como su femenino “automotriz” pertenecen al grupo de los adjetivos de dos formas: Si el sustantivo es masculino, se utilizará el adjetivo “automotor” (sector automotor) y si es femenino, “automotriz” (industria automotriz).
Lo mismo ocurre con otros adjetivos compuestos a partir del adjetivo “motor”, electromotor y (p)sicomotor, que tienen también su femenino electromotriz y (p)sicomotriz.
Por lo que es incorrecto el uso de los femeninos en –triz referidos a sustantivos masculinos.
Cabe aclarar que el femenino también puede utilizarse con su terminación en –ra: automotora, electromotora, (p)sicomotora.
SF

viernes, 30 de julio de 2010

BALZARINO, Ángel: Las otras manos

Sí. Trato de imaginar que nada ha ocurrido. Los tres juntos. Como siempre. ¿Recobrar así fragmentos del pasado? No. Sin dudas ya no podré. Regir el presente, más bien. Aliviar el peso espantoso de la realidad. ¿Soy culpable? Solo quería acabar con la rutina y el aislamiento. Estaba agotada. Casi veinte años convertida en una máquina. Lo mismo, día tras día: las tareas de la casa, el almacén y, sobre todo, Sebastián. Librarlo del castigo de los otros chicos, atenuar el fastidio de las maestras, resguardarlo del menosprecio general. Lisandro siempre quiso llevarlo a un instituto donde le brindaran la atención necesaria. Me opuse. Por cariño de hermana como por un sentimiento de lástima y respeto. Soportaba un permanente acoso. Creí que algo de comprensión y ternura hubiera evitado su belicosidad. Pero a medida que una gordura fofa le deformaba el cuerpo, comprobé que la pasividad y el silencio eran una simple máscara. El rencor, como una rama seca ante el leve chispazo, iba a estallar abruptamente. Y sucedió cuando conocí a Marcial Ugarte. ¿Impedirlo? ¿Renunciar a la libertad, rechazar para siempre al único hombre que resultaba portador de un cambio? No quise hacerlo. Mi paciencia había llegado a un límite. Estaba harta de postergaciones y renunciamientos. Lisandro no tardó en censurar mi conducta. ¿Con qué derecho? Demasiado tiempo vegetando en la oscuridad. Callada, con los dientes apretados. Ya era hora de vivir sin ataduras ni rendir cuentas a nadie. Ajena a la inquietud de Lisandro y los intempestivos ataques de Sebastián, me sublevé. Otra persona de improviso. Vital. Arrebatada por un desconocido fervor. Capaz de reír, de tararear alguna canción por momentos. ¿Todo obedecía a un juvenil, quizá absurdo enamoramiento? A ellos les pareció una burla o una traición imperdonable y se mostraron cada vez más hostiles frente al hombre que había logrado encandilarme. Traté de eludir cualquier roce, las palabras hirientes, el desgaste de agrias discusiones. De mil modos procuré hacerles entender que todos podíamos vivir en un clima de concordia, sin resquemores. Luché para no perder el universo de promesas y sueños y felicidad que él me ofrecía como un regalo. Fue inútil. No llegué a disfrutarlo. Todo se desvaneció una semana antes del casamiento.
.
Ya no encuentro palabras para convencerla de que precisamente quise evitar eso: que Sebastián sufriera cualquier daño. No tuve otro propósito al pretender que Marcial Ugarte desapareciera del cálido mundo de nosotros tres. Yolanda no atendió razones. Acaso sin comprender o advertir la conmoción que provocaba ese hombre. Tal vez era justificable. Ya no soportaba el agobio de la soledad, del trabajo agotador, de la falta de cualquier clase de diversión. El acercamiento de él tuvo el poder de trastornarla. Todo surgió distinto. Fascinante, más hermoso, atractivo. Y se dejó arrastrar por el goce embriagador. Casi aislada, indiferente. Sebastián resultó el más herido. Demasiado tiempo había tenido el amparo, la ayuda de ella. Se sintió mortificado por su actitud algo desdeñosa. Desplazado. Y no pudo aceptarlo. Sin tener una meta definida, se mantuvo a la expectativa, más hosco y malhumorado que de costumbre. Advertí que poco a poco todos a su alrededor adquirían el carácter de feroces enemigos. Me llenó de inquietud y miedo. Conocía la facilidad con que explotaba en furia irracional. Se impuso el presagio de una tragedia. Comprendí que existía un solo medio para evitarla. Una noche fui a casa de Ugarte para pedirle que se apartara de Yolanda. Decidí llevar una pistola por si no estaba dispuesto a cumplir mi deseo.
.
La noche era opresiva. Sin poder dormir por el calor y los mosquitos, me levanté. Di unas vueltas por el patio. El tapial y las plantas impedían cualquier soplo de aire. Fui hasta la vereda con la esperanza de obtener un poco de alivio. Pasé unos minutos allí, observando sin curiosidad la calle y las casas a oscuras, cuando algo logró quitarme la pesadez del sueño. El hombre que avanzaba por la vereda de enfrente. Agazapado, los pasos presurosos. Me di cuenta enseguida que procuraba ocultarse. Al cruzar bajo la luz de la calle, lo reconocí. El idiota de los Oliver. ¿Qué hacía allí, a medianoche? Me quedé tras la puerta para vigilar con mayor tranquilidad. Presentí alguna cosa bastante grave. Más que por su andar decidido, por el puñal en la mano derecha. Me sacudió un latigazo de alarma. Todos en el barrio conocíamos su carácter arrebatado. Golpear a los chicos que le hacían gestos de burla o tirar cascotes contra las vidrieras en un momento de histeria eran ya habituales. Un asilo hubiera sido el lugar indicado para él, pero la familia se negaba a internarlo. Por fin se detuvo ante la casa de la esquina. La observó, algo vacilante, como si buscara una entrada. ¿Qué se proponía? Con un mal augurio, corrí al dormitorio y llamé a Elisa. Sin atender sus protestas, la conduje hasta la puerta de calle mientras le explicaba lo ocurrido. Entonces vimos que él saltaba la verja del jardín y se perdía entre las plantas. Allí vive el novio de Yolanda, irá a visitarlo, muy pronto serán cuñados, comentó ella con evidente malestar. Sí, puede ser, aunque resulta bastante raro que entre sin llamar y armado de un puñal. Eso la despabiló completamente. Tenemos que hacer algo, rápido. No tuve tiempo de responderle. Una súbita exclamación, parecida a un llanto estridente o un grito de rabia o dolor, desalojó la quietud de la noche. Instintivamente nos abrazamos en procura de mutuo resguardo. Quedamos así, quietos, en tensa espera. Cuando superamos el estupor, corrimos hasta el teléfono para avisar a la policía.
.
Sí, señor. Yo atendí el llamado, Me costó entender lo que pasaba. El hombre parecía muy asustado y explicó todo en forma atropellada. Después de anotar la dirección, llamé al agente Lozano y sin perder tiempo nos dirigimos al lugar del hecho. Había muchas personas en la calle, a medio vestir o cubriéndose con sábanas, como si acabaran de abandonar la cama. Hablaban todos a la vez, inquietos, agitando los brazos. Nuestra presencia logró imponer cierta calma. Esperé que se apagaran las voces para efectuar algunas preguntas. Antonio Rivas, el hombre que llamó por teléfono, ya más tranquilo, dijo que él y su mujer habían visto al muchacho Oliver entrar en la casa de Marcial Ugarte. Llevaba un puñal. Eso los sobresaltó. Pocos minutos después quedaron paralizados por un grito. Fue todo lo que pudo decir. Debió suspender el relato por culpa de los otros, que empezaron a opinar sobre ese muchacho al que en el barrio llamaban el idiota o el loco. No tuvieron reparos en resaltar sus defectos: demasiado irritable y violento, un riesgo para todos que andara libre por la calle, que sin dudas había cometido una barbaridad en la casa de Ugarte… Aturdido, los interrumpí con un grito. Hice una seña a Lozano y, sacando las armas, nos abrimos paso. Al cruzar la puerta enrejada del jardín, lo vimos salir de la casa. Por impulso de una tempestad, tembloroso el cuerpo descomunal, sosteniendo el puñal en gesto amenazador. Lo conocía desde chico y siempre pensé que su deficiencia mental no resultaba peligrosa, sino más bien era motivo de compasión. Supe que me había equivocado. Reflejaba una actitud virulenta, desarregladas las ropas, el cabello alborotado sobre la cara. Grité para detenerlo. Inútilmente. No pareció oírme ni tampoco ver al grupo que cubría la calle. De un empujón hizo caer a Lozano y continuó la marcha. Los hombres y mujeres comenzaron a dispersarse. Asustados. Tratando de evitar cualquier ataque. Entre gritos de sorpresa y terror. Comprendí la necesidad de impedir que las cosas se agravaran más aún. Tuve un segundo de turbación. Pero enseguida se impuso el sentido del deber. Levanté el arma. Disparé. Creí hundirme en un remolino al ver tambalearse el cuerpo del muchacho. Dio unos pasos en círculo, como buscando un apoyo. Por fin se desplomó. Poco a poco, pasado el peligro, la gente lo fue rodeando. El silencio reflejó una mezcla de consternación y respeto. Entonces entré a la casa de Ugarte. Luego de un breve recorrido, lo divisé sobre una cama. Completamente quieto. Alrededor, claros signos de lucha por la ropa y varios objetos en desorden. Al inclinarme sobre él sentí una garra fría. Me faltó el aire. No por comprobar que el hombre estaba muerto sino por descubrir en el pecho, donde una mancha rojiza cubría la camisa, la perforación de una bala. Quise gritar. Para expresar una rabiosa protesta o destruir la telaraña que hacía todo incomprensible: la presencia de la gente, el muchacho Oliver armado con un puñal, mi disparo, Ugarte muerto… Por eso, sin duda, personal más capacitado que yo podrá averiguar lo ocurrido realmente aquella noche. Por mi parte, no tengo nada más que informarle, señor juez.
.
.
.
ÁNGEL BALZARINO nació en Villa Trinidad (Prov. de Santa Fe) en 1943. Desde 1956 reside en Rafaela. Ha obtenido numerosas distinciones por su actividad literaria dedicada especialmente al cuento.

sábado, 24 de julio de 2010

CONDE, Pedro: A los que podrán juzgarnos


Quiero trabajar con los niños
hacerles ver la realidad,
mas no mi realidad.

Ellos serán la base del futuro,
los que sabrán
juzgarme a mí por lo que no les di.

Son los niños los que nos enseñan
a ver la luz y la esperanza
donde no las hay.

Pero si los siguen encerrando
en escuelas que les inculcan la mediocridad,
ay, no verán la forma de zafar.

Hay mucha gente que usa a los niños
para satisfacer sus ansias de poder,
sus ansias de triunfar,
sin importarles lo que luego les suceda.

Ellos comprenden solo un lenguaje:
es el de la verdad,
y saben sentir más, y saben valorar
las cosas que a nuestros ojos
se les escapan.
.
PERO SI LOS SIGUEN ENCERRANDO
EN ESCUELAS QUE LES INCULCAN LA MEDIOCRIDAD,
AY, NO VERÁN LA FORMA DE ZAFAR.

(de su disco "Realidad" - 1983)

viernes, 2 de julio de 2010

GIARDINELLI, Mempo: La lectura en emergencia

En la gravísima emergencia que vivimos, más que nunca es evidente que una de las causas internas del desastre es el deterioro de la Educación y la Lectura. Por años, por décadas, se destrozó la educación pública mientras era irrefrenable la contumacia del sistema audiovisual nacional. Así caímos por los despeñaderos del analfabetismo y el abandono de la lectura. Las consecuencias están a la vista.
Ahora mismo, el FMI nos está diciendo que es mejor ser brutos. No exagero: en un reciente informe del Fondo Monetario Internacional, publicado la semana pasada, se habla de que nuestro país ha recibido durante décadas lo que ellos llaman una “sobreeducación”, que es fuente, dicen, de muchos problemas. Porque los pueblos sobreeducados, dicen, tienen expectativas demasiado elevadas, superiores a las que puede brindarle la realidad económica y social en que se desenvuelven. El problema, además, es que cuando el pueblo ha sido sobreeducado resulta ser inconformista, cuestionador y, claro, nunca deja de buscar mejores niveles de vida, lo cual provoca, entre otras cosas, problemas de desempleo y subempleo, conflictos migratorios y no sé qué más... ¿Ustedes se dan cuenta de lo que significa este nuevo eufemismo cretino? “Sobreeducación”. Significa que un pueblo “sobreeducado” (como se supone que somos nosotros, los argentinos) es cuestionador y protestón, y por lo tanto exige mejorar su nivel de vida. Habráse visto...
Por supuesto que es urgente recuperar la pasión por la lectura e inculcarla como lo que es: un acto de amor supremo, generoso, encantador y formativo. No es una tarea imposible, ni depende (como muchos creen) del precio de los libros. Hay muchísima gente en la Argentina que por encima del desastre, está empeñada en esta batalla desde hace largo tiempo. Somos muchos los que resistimos, lejos del poder y de los que dictan políticas y se encandilan con modas. Somos muchos los que trabajamos en el interior del país impulsando estas docencias fundamentales, silenciosas, paridas en la conciencia de que no hay peor violencia cultural que el embrutecimiento que se produce cuando no se lee. Basta mirar alrededor, basta ver con ojo crítico el propio patio interior, el bestiario lleno de sonidos y furias que es hoy cualquier calle, cualquier barrio, incluso cualquier escuela de la Argentina. Basta ver la necedad de los que mandan, esos civilizados de mentirita que se están pudriendo en su propia podredumbre.
(...)
Muchísimos docentes argentinos se han convertido en militantes de esta causa. Son miles los que por encima de miserias salariales siguen sus vocaciones y se perfeccionan, se capacitan, leen y estudian porque saben que cuando en calles y esquinas los chicos y chicas se suicidan lentamente con cerveza y cocaína, eso no es “un asunto de ellos”. Esos son asuntos completamente nuestros y el libro puede y debe ser nuestro instrumento. Una buena novela de Julio Verne, una de Puig, de Youcenar o de Soriano marcarán siempre senderos de salud mental. Un poema de Orozco o de Gelman siempre cauterizarán las heridas del alma, las llagas de los necios. Un ensayo de Kovadloff o de Sarlo, un cuento de Blaisten o de Cabal, o del inolvidable Cortázar, siempre nos salvarán de la pobreza. Como cualquier diccionario, por modesto que sea, porque un diccionario es como un bolsillo lleno de oro y a la mano.
Los maestros deberían volver a esa amistad. ¡Ah, cómo me gustaría que los maestros se preocuparan más por el diccionario que tienen y por los libros y los diarios que leer, que por puntajes y presentismos! Porque de una vez hay que sacudirse las dictaduras de los burócratas y de los sindicalistas, ¿no les parece? Y porque más allá de la perversidad del sistema y de esta crisis maldita que padecemos, y que nos enfurece y agobia, la primera misión del maestro es estar por encima de la circunstancia; el maestro tiene la obligación de saber mirar más allá y por encima del momento presente, aunque el presente lo desespere. El maestro no debe quedarse en el instante, sino que tiene la obligación de pensar en el futuro, del que es custodio. El maestro jamás debe contribuir al pánico general; al contrario, debe contribuir a calmar los ánimos. El maestro debe trabajar por la razón y no fogonear la confusión. Y para la razón y el entendimiento, para aclarar y orientar, para eso están los libros.
(...)
Hay que plantarse en lo logrado y defenderlo a rajacincha, y aún más: hay que exigir que la Universidad Pública y Gratuita sea el bastión de la resistencia cultural en la Argentina, para lo cual es urgente y es tarea de todos exigir que se acaben los ajustes, a la vez que se profundicen valores esenciales como la gratuidad de la enseñanza en todos los niveles. Es el único camino para seguir siendo una nación: mantener una educación solidaria, igualadora, no racista, no clasista y que enseñe a pensar y a cuestionar. Y gratuita.
(...)
Sí, hemos perdido esa costumbre de la libertad y la inteligencia. Leer —digo— como trabajo intelectual: entendiendo, interpretando. Eso es lo que necesitamos. Porque vivimos en un mundo en el que los signos ya no están solamente escritos; están en movimiento y lo zarandean todo. Hoy la televisión e Internet imponen discursos muchas veces difíciles de entender, o sospechosamente demasiado fáciles. Y casi siempre, autoritarios y embrutecedores. Basta escuchar el lenguaje coloquial de los argentinos, que se ha empobrecido hasta límites no sólo de indefensión sino de incomunicación.
Es menester, es urgente, que la lectura vuelva a ser una preocupación central de la sociedad, y en eso tienen muchísimo que ver el Magisterio Argentino y la nueva Pedagogía de la Lectura. Se trata de restablecer la amistad superior entre la inteligencia y el libro. De recuperar el amor y el buen trato a nuestra lengua. De remozar las viejas cortesías elementales (decir gracias, pedir por favor, prescindir de la grosería como estilo coloquial argentino). Para que nuestro pueblo sea conciente de lo que dice y se lance a corregir las ferocidades de este tiempo de depredación educativa que se vive en las calles, las familias e incluso en las escuelas.
(...)
Hacer Cultura es resistir. Hacer Leer es resistir. En eso estamos y estamos a tiempo, y ¿saben por qué? Porque todavía el cambio en este país depende de nosotros. De ustedes, de mí, depende de cada uno de nosotros. Y en eso consisten la oportunidad y la esperanza. Muchas gracias.
.
Mempo Giardinelli
.
Fragmentos extraídos del discurso inaugural del 7° Foro de Fomento del Libro y la Lectura - Agosto de 2002. Resistencia, Chaco, Argentina.

miércoles, 30 de junio de 2010

¿QUÉ QUIERES SER?


Hace un tiempo, se vio por las calles de San Pablo un afiche de Runner, una de las cadenas de gimnasios más renombradas del Brasil, con la foto de una chica escultural y la siguiente frase: "¿Este verano qué querés ser: sirena o ballena?"
Dicen que una mujer de San Pablo (cuyas características físicas nunca trascendieron) le envió este mail a la empresa Runner como respuesta:

Las ballenas están siempre rodeadas de amigos. Tienen una vida sexual activa, se embarazan y tienen ballenitas de lo más tiernas. Las ballenas amamantan. Son amigas de los delfines y se lo pasan comiendo camarones.
También se lo pasan jugando en el agua y nadando por ahí, surcando los mares, conociendo lugares maravillosos, como los hielos de la Antártida y los arrecifes de coral de la Polinesia. Las ballenas cantan muy bien y hasta tienen CD grabados. Las ballenas son enormes y casi no tienen predadores naturales. Las ballenas tienen una vida bien resuelta, son lindas y amadas por todos.
Las sirenas no existen. Si existieran, vivirían en permanente crisis existencial. "¿Soy un pez o soy un ser humano?". No tienen hijos pues matan a los hombres que se encantan con su belleza.
(Y yo agregaría que no tienen por donde hacer el amor. ¡Por Dios!).
Son bonitas sí, pero tristes y siempre solitarias. (¿Quién quiere acercarse a una mujer que huele a pescado frito y que no tiene hoyito como salvavidas?).
Runner, querida, prefiero ser ballena.
¡Si me quedaba alguna duda, ya quedó desterrada!


P.D.: En estos tiempos de mujeres anoréxicas y bulímicas, en que la prensa, las revistas, el cine y la tele nos meten a la fuerza en la cabeza que sólo las flacas son bellas, este mensaje trae nuevas esperanzas a las ballenitas y, por qué no, a las sirenitas que no descansan un segundo pensando en su apariencia exterior.
Yo prefiero disfrutar un helado junto a la sonrisa cómplice de mis nietos, una copa de vino con un hombre que me haga vibrar y una pizza exquisita con amigos que me quieren por lo que soy, no por cómo luzco.

viernes, 11 de junio de 2010

LETRA DE LA CANCIÓN OFICIAL DEL MUNDIAL SUDÁFRICA 2010


¿Saben lo que dice la letra de la canción oficial del Mundial Sudáfrica 2010? La escribió K’naan, un somalí que siempre ha hecho canciones y letras de lucha por la paz en su región, y fue elegida por el Comité de la FIFA por la letra, en especial por el mensaje que transmite. Muy poco tiene que ver con la versión que se canta. Aquí la tienen, es muy interesante:
.

Canción del Mundial
Wavin’ Flag (Bandera de Libertad) – K’naan
.
Cuando sea mayor, seré más fuerte
Me llamarán libertad, como una bandera que flamea
Cuando sea mayor, seré más fuerte
Me llamarán libertad, como una bandera que flamea
Y después vuelve, y después vuelve
Y después vuelve, y después vuelve, oh
.
Nacido para el trono, más fuerte que Roma
Un violento ímpetu, pobre gente
Pero es mi casa, todo lo que he conocido
Cuando sea grande, las calles tomaremos
Pero fuera de la oscuridad, vengo de un lugar remoto
Soy un duro sobreviviente
Aprender de estas calles, puede ser duro
No se aceptan derrotas, imposible rendirse
Entonces nosotros luchamos, peleando por comer y
nos preguntamos cuándo seremos libres
Entonces pacientemente por los días esperados
No están tan lejos, entonces por ahora decimos
.
Cuando sea mayor, seré más fuerte
Me llamarán libertad, como una bandera que flamea
Y después vuelve, y después vuelve
Y después vuelve, y después vuelve, oh
.
Tantas guerras, traspasando barreras
Trayéndonos promesas, dejándonos pobres
Los escuché decir, el amor es la manera
Pero mira cómo nos tratan, nos hacen creyentes
Peleamos sus batallas, entonces ellos nos engañan
Tratan de controlarnos, no nos podrían retener
Porque nos movemos como soldados
Entonces nosotros luchamos, peleando por comer y
nos preguntamos cuándo seremos libres
Entonces pacientemente por los días esperados
No están tan lejos, entonces por ahora decimos
.
ohhh ohhh ohhh ohhh
Y todos estarán cantando
ohhh ohhh ohhh ohhh
Y todos estarán cantando
ohhh ohhh ohhh ohhh
.
Cuando sea mayor, seré más fuerte
Me llamarán libertad, como una bandera que flamea
Como una bandera queflamea, como una bandera que flamea
Bandera, bandera, como una bandera que flamea.
.


domingo, 6 de junio de 2010

SOLDADO DE MALVINAS

Se acerca el 14 de junio. Veintiocho años atrás las tropas argentinas se rendían ante el invasor inglés en las islas Malvinas. Ya nada sería igual para los nuestros soldados.
Sebastián Duarte, alumno de 1er. año "F" de nuestra escuela, escribió una canción en homenaje a esos jóvenes que no eligieron ir a una guerra y la interpretó en el acto por el Bicentenario de nuestra patria el pasado 21 de mayo de 2010.

Queremos compartir no solo la letra de la canción, sino también su interpretación:
.

SOLDADO DE MALVINAS
Las secuelas que quedaron
Siguen amarrando mi corazón
Y trato de escapar día tras día
De aquel terror
Los fantasmas de la guerra
Me persiguen a donde voy

Decisiones egoístas
Pagamos caro su ignorante plan
La inmadurez de un mundo cruel
Plasmó en el tiempo
Los heridos

Coro
No soy solo un soldado herido
Soy el reflejo de tu mundo
No soy solo un soldado herido
Soy el reflejo de tu mundo
No soy solo un soldado herido
Soy el reflejo de tu mundoooo
.
Sebastián Duarte
1er. Año "F"
(E.E.M.P.A. Nº 1007 "LIBERTAD")
.

lunes, 31 de mayo de 2010

CARTA ABIERTA A LOS PROFESORES DE LENGUA Y LITERATURA (fragmentos)


"Vivimos en una época de palabras gastadas; una inflación de palabras que caen sobre generaciones que no es cierto que lean poco, leen muchísimo –sms, anuncios, periódicos gratuitos que se reparten en el metro– todo cosas en las que las palabras están muertas. Lecturas en las que no hay vida, en las que no se le pide nada a quien las lee a parte de su dinero, su opinión o su voto. Abandonemos los programas, las etapas, los contenidos histórico-analíticos… Que sean lo mínimo indispensable; es decir, casi nada. ¿De qué le sirve a un chico la evolución histórica de la literatura si no aprende a disfrutar y a escandalizarse con ella? Póngase de pie, lean. Hagan teatro de esta vida de la lengua cuando en ella palpita la vida; cuando la vida se acelera en ella. Hagan lo que vieron hacer a quienes les leyeron las mejores páginas de la literatura, en las que se implicaban ellos mismos, su propia demanda de felicidad, y con ello descubrían el secreto del mundo. A ustedes les toca mostrar y compartir la palabra que emerge de la literatura".
.
(Clik aquí para leer la carta completa)
.
Escritor, Lic. en Literatura Italiana
(Italia, 1964)

viernes, 7 de mayo de 2010

HIMNO NACIONAL ARGENTINO: Texto completo y breve comentario


¿Cuántas veces "entonamos las estrofas del Himno Nacional Argentino" en un acto, en una plaza, en un partido de fútbol? Muchísimas, seguramente. Pero, ¿conocemos las estrofas de nuestro Himno Nacional completo o solo las que cantamos? ¿Entendemos su significado? ¿Comprendemos que la LIBERTAD (así, con mayúscula) es el ideal que persiguió hace doscientos años todo un pueblo revolucionario? ¿Nunca se les puso la "piel de gallina" cuando cantaron con voz más fuerte el último verso? "¡O JUREMOS CON GLORIA MORIR!"
.
Marcha Patriótica
(Versión original)

Letra: Vicente López y Planes
Música: Blas Parera
.
CORO
. Sean eternos los laureles
que supimos conseguir:
coronados de gloria vivamos
o juremos con gloria morir.

.
. Oíd, ¡mortales!, el grito sagrado:
¡Libertad, Libertad, Libertad!
Oíd el ruido de rotas cadenas:
ved en trono a la noble Igualdad.
.
CORO
.
Se levanta a la faz de la tierra
una nueva y gloriosa Nación:
coronada su sien de laureles
y a su planta rendido un León
. De los nuevos campeones los rostros
Marte mismo parece animar;
la grandeza se anida en sus pechos,
a su marcha todo hacen temblar.
.
CORO
. Se conmueven del Inca las tumbas
y en sus huesos revive el ardor,
lo que ve renovado a sus hijos
de la Patria el antiguo esplendor.
.
Pero sierras y muros se sienten
retumbar con horrible fragor:
todo el país se conturba con gritos
de venganza, de guerra y furor.
.
CORO
. ¿No los veis sobre Méjico y Quito
arrojarse con saña tenaz.
Y cual lloran bañados en sangre
Potosí, Cochabamba y La Paz?
. ¿No los veis sobre el triste Caracas
luto llanto y muerte esparcir?
¿No los veis devorando cual fieras
todo pueblo que logran rendir?
.
CORO
. A vosotros se atreve, ¡Argentinos!,
el orgullo del vil invasor,
vuestros campos ya pisa contando
tantas glorias hollar vencedor.
.
Mas los bravos que unidos juraron
su feliz libertad sostener.
A esos tigres sedientos de sangre
fuertes pechos sabrán oponer.
.
CORO
.
El valiente argentino a las armas
corre ardiendo con brío y valor,
el clarín de la guerra cual trueno
en los campos del Sud resonó;
.
Buenos Aires se pone a la frente
de los pueblos de la ínclita Unión,
y con brazos robustos desgarran
al ibérico altivo León.
.
CORO
. San José, San Lorenzo, Suipacha,
Ambas Piedras, Salta y Tucumán,
La Colonia y las mismas murallas
del tirano en la Banda Oriental;
. Son letreros eternos que dicen:
Aquí el brazo argentino triunfó.
Aquí el fiero opresor de la patria
su cerviz orgullosa dobló.
.
CORO
.
La victoria al guerrero argentino
con sus alas brillantes cubrió,
y azorado a su vista el tirano
con infamia a la fuga se dio;
.
Sus banderas, sus armas se rinden
por trofeos a la Libertad.
Y sobre alas de gloria alza el pueblo
trono digno a su gran majestad.
.
CORO
.
Desde un polo hasta el otro resuena
de la fama el sonoro clarín.
Y de América el nombre enseñado,
les repite ¡mortales! Oíd:
.
¡Ya su trono dignísimo abrieron
las provincias unidas del Sud!
Y los libres del mundo responden:
¡Al Gran Pueblo Argentino, Salud!
.
Versión completa cantada:


BREVE INTERPRETACIÓN POR ESTROFAS
.
CORO
. Sean eternos los laureles
que supimos conseguir:
coronados de gloria vivamos
o juremos con gloria morir.
.
En el coro del himno se realiza una exhortación al pueblo argentino para que se exalte el triunfo revolucionario y se sienta el orgulloso natural de ese acontecimiento. Los laureles representan la coronación por el triunfo obtenido, y ese triunfo es la obtención de la ansiada libertad por la que se luchó (en la antigua Grecia, el triunfo era premiado con una corona de laureles). La exhortación culmina planteando una sola posibilidad: vivimos en libertad o morimos por ella.
. Oíd, ¡mortales!, el grito sagrado:
¡Libertad, Libertad, Libertad!
Oíd el ruido de rotas cadenas:
ved en trono a la noble Igualdad.
.
La primera estrofa del texto original es la primera que se canta actualmente en el himno que se adaptó en 1900, cuando se sancionó el decreto para que así se cantara en las festividades oficiales o públicas, como así también en los colegios o escuelas del Estado.
Se invoca a los pueblos de mundo para que oigan el grito de Libertad que suena en Argentina, para que se enteren de que la dominación española terminó y que la única “reina” es la Igualdad.
.
Se levanta a la faz de la tierra
una nueva y gloriosa Nación:
coronada su sien de laureles
y a su planta rendido un León
.
Se anuncia el nacimiento de una nueva Nación libre por haber derrotado a su antiguo dominador: España. En diversos libros de la literatura clásica española el “León” representa a España.
.
De los nuevos campeones los rostros
Marte mismo parece animar;
la grandeza se anida en sus pechos,
a su marcha todo hacen temblar.
.
Aparece una nueva alusión a la antigüedad clásica: Marte, dios de la Guerra. Bajo su influencia, los revolucionarios argentinos toman coraje, valor, lo que los hace sentir invencibles y provocan temor a sus enemigos.
.
Se conmueven del Inca las tumbas
y en sus huesos revive el ardor,
lo que ve renovado a sus hijos
de la Patria el antiguo esplendor.
.
Pero sierras y muros se sienten
retumbar con horrible fragor:
todo el país se conturba con gritos
de venganza, de guerra y furor.
. Las tumbas de los Incas son las de nuestros antepasados aborígenes, las de los verdaderos dueños de la tierra que también lucharon contra el invasor. Ahora se sienten orgullosos porque el espíritu libertario de entonces sigue en pie y porque su lucha no ha sido en vano. Estas tierras al fin recuperan su antiguo esplendor. Además se diseminó con gran entusiasmo a lo largo y ancho de todo el país el sentimiento revolucionario que se fue encarnando en cada uno de sus habitantes.
. En los fieros tiranos la envidia
escupió su pestífera hiel
su estandarte sangriento levantan
provocando a la lid más cruel.
. Pero la lucha por el objetivo final no es fácil. El enemigo no ha perdido todas sus fuerzas todavía y continúa la lucha bélica para no resignar el poder definitivamente.
. ¿No los veis sobre Méjico y Quito
arrojarse con saña tenaz.
Y cual lloran bañados en sangre
Potosí, Cochabamba y La Paz?
. ¿No los veis sobre el triste Caracas
luto llanto y muerte esparcir?
¿No los veis devorando cual fieras
todo pueblo que logran rendir?
.
Como muestra de que el enemigo sigue en pie y lucha por mantener su poderío en el continente, se nombran diversas localidades donde España pretendía seguir dominando ante la oposición de los pueblos americanos. La lucha sangrienta y cruel se menciona constantemente en los versos de nuestro himno.
. A vosotros se atreve, ¡Argentinos!,
el orgullo del vil invasor,
vuestros campos ya pisa contando
tantas glorias hollar vencedor.
.
A pesar de que el nombre “Argentina” todavía no se había oficializado en nuestro país, en distintos documentos ya se hablaba de “la Argentina” o se utilizaba el adjetivo “argentina” para referirse a nuestra patria (derivado del latin “argentum”, plata). De ahí la arenga hacia los “argentinos”, hacia el pueblo argentino, en la que se advierte que el enemigo no hace caso a las glorias obtenidas y continúa con su vil desafío.
. Mas los bravos que unidos juraron
su feliz libertad sostener.
A esos tigres sedientos de sangre
fuertes pechos sabrán oponer.
.
Pero sabe del sagrado juramento hecho por el pueblo por mantener su lucha por la libertad y su voluntad de defenderlo aun a costo del derramamiento de sangre.
. El valiente argentino a las armas
corre ardiendo con brío y valor,
el clarín de la guerra cual trueno
en los campos del Sud resonó;
. Los revolucionarios argentinos no tienen miedo y se enfrentan con valentía por las armas al invasor. El clarín de guerra es un “grito” que invita a la lucha armada y da coraje en el campo de guerra.
.
Buenos Aires se pone a la frente
de los pueblos de la ínclita Unión,
y con brazos robustos desgarran
al ibérico altivo León.
.
Ese clarín suena en todo el país, en todo el continente, y es Buenos Aires quien se pone al frente de la lucha contra España.
.
San José, San Lorenzo, Suipacha,
Ambas Piedras, Salta y Tucumán,
La Colonia y las mismas murallas
del tirano en la Banda Oriental;
.
Son letreros eternos que dicen:
Aquí el brazo argentino triunfó.
Aquí el fiero opresor de la patria
su cerviz orgullosa dobló.
.
Las distintas batallas ganadas son el ejemplo (el “letrero”) que sirve para ilustrar la valentía y el honor de nuestros patriotas. En ellas el invasor claudicó, cayó derrotado.
. La victoria al guerrero argentino
con sus alas brillantes cubrió,
y azorado a su vista el tirano
con infamia a la fuga se dio;
. Sus banderas, sus armas se rinden
por trofeos a la Libertad.
Y sobre alas de gloria alza el pueblo
trono digno a su gran majestad.
. La gloria abraza a los argentinos y los invasores huyen de estas tierras. Banderas y armas extranjeras son trofeos de guerra. Ya no hay más dominación. El único soberano, “su majestad”, es el pueblo.
. Desde un polo hasta el otro resuena
de la fama el sonoro clarín.
Y de América el nombre enseñado,
les repite ¡mortales! Oíd:
.
¡Ya su trono dignísimo abrieron
las provincias unidas del Sud!
Y los libres del mundo responden:
¡Al Gran Pueblo Argentino, Salud!
.
Del triunfo argentino debe enterarse el mundo entero. Desde América, el grito hacia la humanidad toda: Argentina es libre y recibe el saludo alborozado de los demás pueblos soberanos del mundo.
.
SF

domingo, 2 de mayo de 2010

ACENTUACIÓN (Parte II)


OTROS CASOS DE TILDE DIACRÍTICA
.
La palabra SOLO, tanto cuando es adverbio (solo trabaja de lunes a viernes) como cuando es adjetivo (está solo en casa todo el día), así como los demostrativos ESTE, ESE y AQUEL, con sus femeninos y plurales, funcionen como pronombres (este es un tonto, quiero aquella) o como determinantes (aquellos tipos, la chica esa), son voces que no deben llevar tilde según las reglas generales de acentuación, bien por ser bisílabas graves terminadas en vocal o en -s, bien, en el caso de aquel, por ser aguda terminada en consonante distinta de n o s.
Antes del año 2010 se venía prescribiendo el uso de la tilde diacrítica cuando en un mismo enunciado era posible una doble interpretación o podía producirse un caso de ambigüedad.
A partir de la aparición de la Nueva Ortografía de la Lengua Española (2010) se podrá prescindir de la tilde en estas formas, incluso en los casos de doble interpretación, ya que las posibles ambigüedades son resueltas casi siempre por el propio contexto comunicativo, en función del cual solo suele ser admisible una de las dos opciones interpretativas.
.
Las formas neutras de los demostrativos (esto, eso, aquello) solo pueden funcionar como pronombres, por lo que siempre se escriben sin tilde.
.
Eso no es cierto - No entiendo esto
.
* Interrogativos y exclamativos: las palabras adónde, cómo, cuál, cuán, cuándo, dónde, qué y quién, que tienen valor interrogativo —oraciones directas o indirectas— o exclamativo, son tónicas y llevan tilde diacrítica. También pueden funcionar como sustantivos (el qué, el cómo).
Las mismas palabras pero sin tilde (adonde, como, cual, cuan, cuando, donde, que, quien) son átonas cuando funcionan como relativos o conjunciones.
.
Interrogativos y exclamativos: ¿Adónde vamos? - ¡Cómo te has vestido! - A veces me pregunto cuál es tu intención. - ¡Cuán equivocado estaba! - ¿Cuándo dejarás de molestar? - ¿Dónde estuviste? - ¿Qué hiciste toda la mañana? - ¿De quién ha sido la idea?
.
Relativos o conjunciones: El lugar adonde vamos te gustará. - Parecés un payaso por la forma como te has vestido. - Sea cual fuere tu intención, no me gusta nada. - Cuando dejés de molestar, seré feliz. - Donde hayas estado es cuestión tuya. - Me gustaría que me lo digas. - Quien mal anda, mal acaba.
.
.
* AÚN / AUN: este adverbio llevará tilde cuando puede sustituirse por todavía (con significado temporal o con valor ponderativo o intensivo):
.Aún la espera. - Este momento tiene aún más potencia. - Ahora parece aún mejor.
. No llevará tilde cuando se utiliza con el significado de hasta, también, incluso:
.
Aprobaron todos, aun los que no estudiaron. - Ni aun de lejos se parece a su hermano..

ACENTUACIÓN DE PALABRAS Y EXPRESIONES COMPUESTAS
.
* Palabras compuestas sin guion: las palabras compuestas escritas sin guion entre sus formantes se pronuncian con un único acento prosódico (a excepción de los adverbios terminados en —mente que tienen dos). Este acento, que recae sobre la sílaba tónica del último elemento, es el que se tiene en cuenta a efectos de la acentuación gráfica, por lo que estas palabras se comportan como palabras simples y siguen las reglas de la acentuación, con independencia de cómo se acentúen sus formantes por separado:
.dieciséis (diez + seis) baloncesto (balón + cesto)
.* Adverbios en —mente: los adverbios terminados en —mente se pronuncian de forma natural y no enfática, con dos sílabas tónicas: la que corresponde al adjetivo del que derivan y la del elemento compositivo —mente: LENtaMENte. Estas palabras conservan la tilde, si la había, del adjetivo del que derivan: fácilmente, rápidamente, pero cordialmente, bruscamente.
.* Formas verbales con pronombres enclíticos: me, se, te, lo(s), la(s), le(s), se, nos, os son pronombres personales que suelen usarse ligados al verbo en su parte posterior (pronombres enclíticos): mírame - dilo - dáselo - comprame - fíjate - suponteLas formas verbales con enclíticos deben acentuarse gráficamente siguiendo las reglas de acentuación.
.
* Palabras compuestas con guion: las palabras compuestas con guion siempre conservan la acentuación gráfica que corresponde a cada uno de los términos por separado:
.
Sánchez-Abraham / germano-soviético / teórico-práctico.
* ACENTUACIÓN DE VOCES Y EXPRESIONES LATINAS: las voces y expresiones latinas utilizadas corrientemente en español se someten a las reglas de acentuación:
.
tedeum - quórum - hábeas corpus
.Cuando se trata de nombres científicos, se escriben sin tilde:
.
Rana sphenocephala quercus ilex familia Pongidae
.
ACENTUACIÓN DE PALABRAS EXTRANJERAS
.* Palabras extranjeras no adaptadas: los extranjerismos que conservan su grafía original y no han sido adaptados, así como los nombres propios originarios de otras lenguas, no deben llevar ningún acento que no tengan en su idioma de procedencia; es decir, no se someten a las reglas de acentuación del español:
.
disc-jockey - catering - gourmet - Wellington - Düsseldorf
.
* Palabras extranjeras adaptadas: Las palabras de origen extranjero ya incorporadas al español o adaptadas completamente a su pronunciación y escritura, incluidos los nombres propios, deben someterse a las reglas de acentuación de nuestro idioma:
.béisbol - bidé - Milán
.ACENTUACIÓN DE LETRAS MAYÚSCULAS: Las letras mayúsculas, tanto si se trata de iniciales como si se integran en una palabra escrita enteramente en mayúsculas, deben llevar tilde si así les corresponde según las reglas de acentuación:
.Ángel - PROHIBIDO PISAR EL CÉSPED
.
No se acentúan, sin embargo, las mayúsculas que forman parte de las siglas.