domingo, 12 de julio de 2009

LA NARRACIÓN

Cuando contamos una anécdota o leemos la historia de algún invento o de algún personaje famoso, cuando en un libro de Historia se relata una batalla o una expedición, cuando en el diario se cuenta el transcurso de un partido de fútbol o una noticia policial, en todos los casos se trata de narraciones.

Por medio de una narración se cuenta una sucesión de acciones que transcurren en un tiempo y un lugar y que son realizadas por personas.


Entre las narraciones, hay algunas que son ficticias, es decir que son una invención. Entre estas narraciones ficticias se encuentran las que son tradicionales (fábulas, leyendas, mitos) y las literarias, como el cuento y la novela.
La más antigua de las formas que revistió el género narrativo es la del poema épico, caracterizado por la invariable presencia de tres elementos básicos: un narrador, que cuenta a un auditorio algo que ha sucedido.
La épica corresponde a la edad heroica de los pueblos, cuando éstos luchaban por su supervivencia y su expansión: es la época de los grandes héroes, cuyas hazañas y virtudes sirven de tema a las diversas epopeyas, que se componen para ser recitadas o cantadas ante un público numeroso.
En tiempos posteriores, la forma narrativa que sustituye a estos extensos poemas épicos es la novela, ya no destinada a auditorios reunidos sino para ser leída en forma individual.


EL CUENTO
Definición del diccionario:

CUENTO. M. Relación de un suceso. // Relación oral o escrita de un suceso falso o de pura invención. // Breve narración de sucesos ficticios y de carácter sencillo, hecha con fines morales o recreativos. // Embuste, engaño. // fam. Chisme o enredo que se cuenta a una persona para ponerla mal con otra.
El cuento es una breve serie de acontecimientos encadenados unos con otros sin grandes intervalos de tiempo y sin grandes cambios de lugares. Presenta una trama concentrada en tensión y peripecias para lograr un efecto único.
Por lo general, el cuento se centra en la narración de una sola historia protagonizada por un personaje que se relaciona con otros a lo largo de la acción. Casi siempre son acciones que ocurren en pocos lugares y en períodos de tiempo limitados. Su característica principal es la brevedad.


Edgar Allan Poe (EE.UU., 1809/1849), considerado el fundador y teórico de este género, postula que en la composición de un cuento no se debe dejar nada librado al azar ni a la intuición. El escritor debe avanzar paso a paso, con el rigor lógico y la precisión de un problema matemático. La consigna es contar un tema para obtener un efecto. El trabajo del narrador concluye en ese punto; si se propusiera indagar en otros temas y lograr efectos secundarios, cambiaría el género.
(Hacé click en la foto para leer una breve biografía de E. A. Poe)

DIFERENCIA ENTRE CUENTO Y NOVELA

Ambos géneros son narrativos (hechos o acontecimientos que se suceden en el tiempo) y poseen carácter ficcional (creaciones o invenciones de un autor). Sus diferencias están determinadas principalmente por la extensión.
A diferencia del cuento, la novela es una extensa narración ficcional. La extensión de la novela permite no sólo desplegar variados conflictos de una multitud de personajes en diversos escenarios y durante un tiempo prolongado, sino también trabajar con mayor comodidad todos los discursos sociales de una época.
Se podría considerar también un tercer género: la novela corta. Se trata de un género fronterizo entre el cuento y la novela. También es llamada cuento largo, relato, novela breve. Esto quiere decir que existe una “inestabilidad” en el género narrativo que no puede delimitar con claridad un criterio indiscutible que permita diferenciar el cuento de la novela.

Si bien el origen de la novela puede remontarse a La Odisea (¿Homero?, s. IX a.C.), aunque estuviera escrita en verso y no en prosa, se considera que este género aparece en el siglo XVI, por lo menos en el modo en que la conocemos en la actualidad. Una obra de referencia es El ingenioso hidalgo Don Quijote de la Mancha, de Miguel de Cervantes Saavedra (España, 1547/1616). Desde entonces —pasando por el s. XIX, en que logró su mayor apogeo— hasta el presente, se terminó de convertir en uno de los géneros literarios más importantes.

CLASIFICACIÓN DE LOS CUENTOS

A lo largo de todo el s. XIX (hasta hoy), el cuento moderno ensayó diversas posibilidades que giran en torno a las fronteras entre la ficción y la no ficción. Este también es un aspecto fundamental de la narrativa breve contemporánea. En consecuencia, si tomamos este criterio de clasificación, podemos distinguir:

REALISTA: sus elementos (hechos, personajes, tiempo o lugar) representan una realidad posible, creíble o verosímil.
FANTÁSTICO: cuando alguno de sus elementos son extraños, imposibles o inexplicables en el mundo que se representa, o cuando apuestan, en todo caso, a una vacilación entre dos explicaciones que jamás se resuelven: una racional (alguna causa lógica motivó los hechos) y otra irracional (se ignoran las causas o son producto de fuerzas desconocidas). Es propio de un relato fantástico que en una casa abandonada habiten fantasmas o que un sueño se convierta en realidad.
MARAVILLOSO: sus elementos remiten a un mundo absolutamente imaginario y sobrenatural, un mundo paralelo al real donde tienen sus propias reglas. Por eso, nada de lo que ocurre sorprende al lector, quien acepta la presencia de hadas, escobas voladoras o espejos parlantes, entre otros elementos.
CIENCIA FICCIÓN: algunos o todos sus elementos representan o forman parte de un mundo alternativo —por lo general, ubicado en otro tiempo— y son posibles o creíbles precisamente en ese mundo.

ESTRUCTURA DE UN CUENTO

Los cuentos, como casi todas las narraciones, están compuestos por partes bastante definidas que organizan, desde principio al final, la historia contada.

Las acciones de una historia se desarrollan en una época y en un lugar determinado, aunque no siempre un cuento define con precisión ese marco.
Las acciones principales (o núcleos) son aquellas que no pueden suprimirse sin que se altere la historia y se ligan entre sí por una relación causa-consecuencia.
Los núcleos son momentos de riesgo en la historia porque suponen la elección de un camino y las consecuencias que ésta pueda traer.
Las acciones principales (o núcleos) encadenadas por una relación causa-consecuencia constituyen lo que se denomina una SECUENCIA NARRATIVA.
Esta secuencia tiene lugar en un momento, en un espacio, de un modo determinado y en la que participan personajes. Este conjunto de circunstancias constituye el MARCO.
Las acciones secundarias de una narración acompañan a las principales o permiten que éstas se lleven a cabo. Es decir, no todas las acciones de una narración constituyen los núcleos. Se llaman secundarias o subsidiarias porque no existen sin la presencia de los núcleos.
Aunque las acciones secundarias parezcan de menor importancia, tienen su utilidad: ofrecen al relato zonas de descanso entre los momentos de riesgo y opción y amplían la información sobre ellos.

EPISODIO: En un cuento podemos encontrar uno o más episodios. En un episodio se distingue en primer lugar la situación inicial en la que se presenta la acción. Después se plantea, por lo general, una complicación de los hechos que tiene su resolución, y por último se presenta la situación final.

SITUACIÓN INICIAL

COMPLICACIÓN
EPISODIO
RESOLUCIÓN

SITUACIÓN FINAL

La identificación de estas partes de la narración puede llevarse a cabo en los textos más sencillos. En textos de mayor complejidad, muchas veces los episodios no presentan situación final, o en el comienzo no incluyen el marco correspondiente. La literatura contemporánea ha tendido a realizar innovaciones en el discurso como, por ejemplo, alterar el orden cronológico de los hechos o ignorar algunas de las partes de la narración.
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EL NARRADOR

En las obras literarias (en el caso de la narración, cuentos y novelas) hay que diferenciar al autor (que es la persona real que inventa la historia y la escribe) del narrador (que es la figura construida por el autor para narrar la historia).
El narrador puede referir los hechos en primera o en tercera persona, según participe o no de la historia narrada.
Personas gramaticales

1era. persona: YO (singular) - NOSOTROS/AS (plural)
2da. persona: TÚ, VOS (singular) - VOSOTROS/AS, USTEDES (plural)
3era. persona: ÉL/ELLA (singular) - ELLOS/AS (plural)
Distintos tipos de narrador:

A) Narrador en primera persona:
- Puede ser protagonista de la historia.
- Puede ser testigo de la historia.

B) Narrador en tercera persona:- Puede ser omnisciente, porque sabe lo que hacen, sienten y piensan todos los personajes.
- Puede adoptar el punto de vista de algún personaje, es decir, conocer sus pensamientos y sentimientos, narrar la historia según la vive ese personaje.

Ejemplos:
1) Ya había yo descendido del coche, cuando llegó una criada y nos rogó que esperásemos un momento, pues la señorita Carlota no tardaría en salir. Atravesé el patio y avancé hacia esta linda casa; subí la escalera, y al entrar en la primera habitación mis ojos contemplaron el espectáculo más encantador de cuantos he visto en mi vida. Me rodeaban seis niños de dos a once años, quienes estaban junto a una joven hermosa, de mediana estatura. (GOETHE, Johan W. Las amarguras del joven Werther)El texto está narrado en 1ª persona del singular.
El narrador participa de los hechos que cuenta, o sea, es uno de los personajes.
Según la clasificación vista, el narrador es protagonista de la historia.

2) Una sensación similar me volvió a sobrecoger una tarde... Entró una mujer esmirriada, de tez morena, que, con un acordeón destartalado, hacía sonar una música lúgubre. Sobre su pecho llevaba colgado un cartel donde explicaba que había tenido que escapar de Rumania. Escuché su melodía, y me detuve a observar a esa mujer sin patria ni hogar, sin importar si provenía de Rumania, de Bosnia o de la ex Yugoslavia. (SABATO, Ernesto. Antes del fin)El texto está narrado en 1ª persona del singular.
El narrador no participa de los hechos que cuenta, sólo observa y escucha, sólo lo que hace el personaje.
Según la clasificación vista, el narrador es testigo de la historia.

3) El Jaguar sonreía, para mostrar que nada había de sorprendente en ese encuentro, que se trataba de un episodio banal, chato y sin misterio. Pero esa sonrisa le costaba un esfuerzo muy grande y en su vientre había brotado, como esos hongos de silueta blanca y cresta amarillenta que nace repentinamente en las maderas húmedas, un malestar insólito, que invadía ahora sus piernas, ansiosas de dar un paso atrás, adelante o a los lados, sus manos que querían zambullirse en los bolsillos o tocar su propia cara; y, extrañamente, su corazón albergaba un miedo animal, como si esos impulsos, al convertirse en actos, fueran a desencadenar una catástrofe. (VARGAS LLOSA, Mario. La ciudad y los perros)El texto está narrado en 3ª persona.
El narrador no participa de los hechos que cuenta, sabe todo lo que hacen, piensan y sienten los personajes.
Según la clasificación vista, el narrador es omnisciente.

4) La noche del 25 de julio de 1880, Billy the Kid atravesó al galope de su overo la calle principal, o única, de Fort Sumner. El calor apretaba y no habían encendido las lámparas; el comisario Garret, sentado en un sillón de hamaca de un corredor, sacó el revólver y le descerrajó un balazo en el vientre. El overo siguió; el jinete se desplomó en la calle de tierra. Garret le encajó un segundo balazo. El pueblo (sabedor de que el herido era Billy the Kid) trancó bien las ventanas. La agonía fue larga y blasfematoria. Ya con el sol bien alto, se fueron acercando y lo desarmaron: el hombre estaba muerto. (BORGES, Jorge Luis. Historia universal de la infamia)El texto está narrado en 3ª persona del singular.
El narrador no participa de los hechos que cuenta, sólo es observador desde su punto de vista.
Según la clasificación vista, el narrador adopta el punto de vista de un personaje.
LA ARTICULACIÓN DE LAS VOCES DEL NARRADOR Y DE LOS PERSONAJES

En los cuentos se escucha la voz del narrador. Él es quien organiza la historia en un relato, de protagonismo a los personajes y los deja hablar cuando lo considera conveniente.
Entre sus palabras y las de los personajes puede haber una mayor o menor distancia. Es decir, el narrador puede reproducir textualmente las palabras de los personajes para distanciarse de ellos y lograr una mayor objetividad, o puede acercarse a ellos incluyendo su discurso dentro del propio.
Hay una variedad de alternativas para referir las voces de los personajes. Entre ellas se incluyen:

1. El estilo directo es la forma que usa el narrador para reproducir textualmente las palabras de los personajes. Se usan marcas gráficas como el guion de diálogo, comillas o dos puntos para introducirlas.

Bajó la cabeza y se tomó la frente con la mano derecha.
—Eso es lo que está buscando este mocoso —dijo, como para sí, pero en voz alta—. Que me dé un ataque al corazón y me muera. . .
Ricardo había vuelto lenta y silenciosamente a asomarse a la puerta de la cocina. Había recogido, incluso, su camisa del suelo.
—Ahí vas a estar contento, ahí vas a estar contento —prosiguió Clara, advirtiendo su reaparición—. Ahí sí. Ahí ya no vas a tener a la pobre vieja imbécil controlándote, ahí vas a estar feliz. Eso es lo que querés. Eso.
(La pura verdad, de Roberto Fontanarrosa)

El hijo se va a jugar al billar, y en el momento en que va a tirar una carambola sencillísima, el otro jugador le dice: "Te apuesto un peso a que no la haces".
(Algo muy grave va a suceder en este pueblo, de Gabriel García Márquez)


2. El estilo indirecto es la forma que usa el narrador cuando en lugar de dejar que los personajes hablen directamente, refiere en su propio enunciado los que ellos dijeron. En la mayoría de los casos, el narrador mantiene su lecto y su registro sin que se contamine con los correspondientes al personaje.

Y una de las alumnas, que había venido a la capital desde un pueblo perdido en el campo, se quedó charlando conmigo. Me dijo que ella, antes, no hablaba ni una palabra, y riendo me explicó que el problema era que ahora no se podía callar. Y me dijo que ella quería al maestro, lo quería muuuuuucho, porque él le había enseñado a perder el miedo de equivocarse.
(El profesor, de Eduardo Galeano)


3. Estilo indirecto libre: es una forma más ambigua en la que es difícil a veces identificar cuándo habla en narrador y cuándo lo hace el personaje, a quién le pertenece cada palabra. El narrador no reproduce las palabras del personaje sino que adopta su perspectiva. No se utilizan marcas gráficas para introducir las palabras del personaje (guiones, comillas, verbos como dijo, pensó, etc.).

Aunque la perspectiva de participar en un conflicto bélico lo sacudió con violencia, procuró mantener la calma para desvanecer el temor que se había apoderado de sus padres y, sobre todo, de Julieta, incapaces de aceptar la idea de tan súbita separación. Será por unos días. Todo se arreglará muy pronto. (El pozo, de Ángel Balzarino)

2 comentarios:

  1. quiro saber si un cuento esta en estilo directo que tipo de narrador es testigo,omnisciente o protagonista

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    1. No es sencillo, Anónimo, contestar tu pregunta, ya que el discurso directo puede aparecer en textos con cualquier tipo de narrador. Sería bueno saber a qué cuento te referís

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