sábado, 6 de febrero de 2010

TRAMAS TEXTUALES

1. TRAMA NARRATIVA

Se caracteriza por comunicar hechos o acontecimientos, dispuestos en una secuencia con jerarquía causal y cronológica: hay acontecimientos que necesariamente ocurren antes que otros; hay acontecimientos que son el efecto de sucesos anteriores.
Además estas acciones son atribuidas a sujetos que las realizan o sufren sus efectos.

El hombre pisó algo blanduzco, y enseguida sintió la mordedura en el pie. Saltó adelante, y al volverse, con un juramento vio una yararacusú que, arrollada en sí misma, esperaba otro ataque.
El hombre echó una veloz ojeada a su pie, donde dos gotitas de sangre engrosaban dificultosamente, y sacó el machete de la cintura.
La víbora vio la amenaza y hundió más la cabeza en el centro mismo de su espiral; pero el machete cayó de lomo, dislocándole las vértebras.
Horacio Quiroga. A la deriva (fragmento)
.
Con otras palabras:
1. Texto formado por oraciones con encadenamiento cronológico.
2. Cuenta hechos.
3. El eje es el tiempo
4. Centrado en verbos de acción y adverbios de tiempo.
5. Objetivo: transmitir un hecho o proceso.
(A después de B)
.
2. TRAMA DESCRIPTIVA

Se caracteriza por la comunicación de las características de los objetos (o personas) y de los procesos. Entre sus componentes no se establece una relación jerárquica como en la trama narrativa, sino que el orden de importancia en que aparecen es equivalente. La secuencia está basada entonces en la coordinación y yuxtaposición de las partes.

A un costado del baldío, en el techo de un tranvía abandonado, duerme un gato. En el tranvía, esqueleto comido por los vientos y la humedad y la sal, vive gente; hay ropa tendida en el cerco de alambre. Un niño descalzo, con una bolsa al hombro, saluda desde lo lejos agitando la mano. El campito huele a retamas.
Eduardo Galeano. La canción de nosotros (fragmento)
.
Con otras palabras:
1. Texto formado por enunciados con encadenamiento del orden espacial.
2. Se refiere a lugares, objetos y personas.
3. El eje es el espacio.
4. Centrado en verbos de estado y adverbios de lugar.
5. Objetivo: caracterizar objetos, personas, lugares, pensamientos.
(A al lado de B)
.
3. TRAMA ARGUMENTATIVA

Sus objetos son las ideas, las creencias, la opiniones, los conocimientos, los juicios de valor. Lo que se comunica es la defensa o apoyo de unas y la refutación de otras. La secuencia es un tipo jerárquico porque se ordenan las ideas en partes bien diferenciadas: generalmente se establece la cuestión sobre la que se va a desarrollar la argumentación; la posición que se va a defender, y luego se desarrollan diversos procedimientos que apelan a la lógica para presentar las pruebas que apoyen esa posición y que lleven a alguna conclusión.

La naturaleza humana no es en sí ni buena ni mala, es la educación la que la hace buena o mala. Más allá del ser, la educación apunta al deber ser. Presupone la perfectibilidad del hombre. Cuanto más se eleva el individuo en la sociedad, más acepta responsabilidades y más importancia reviste este deber ser. Cabe esperar de un jefe de Estado o de gobierno, de un diputado, de un responsable sindical o de un dignatario religioso una perfecta probidad moral además de sus competencias. Cuanto más educado se está más alto se llega, en el sentido moral tanto como social. Hace falta, pues, tener confianza en la capacidad del hombre de superarse, y en la de la educación para ayudarle a ello.
Ph. Augier. El ciudadano soberano (fragmento)
.
Con otras palabras:
1. Texto formado por oraciones con encadenamiento de orden lógico.
2. Se refiere a ideas y juicios.
3. El eje es el pensamiento.
4. Centrado en conectores (pues, sin embargo, pero, entonces, etc.)
5. Objetivo: convencer o persuadir a un destinatario.
(A entonces B)

4. TRAMA CONVERSACIONAL

Esta trama no se distingue por ocuparse de determinados objetos del mundo, sino que está caracterizada por un tipo de acción particular denominada intercambio. La secuencia está determinada por el hecho de que se cambien los turnos de palabra, y en esta sucesión de turnos, los sujetos intervinientes en una conversación están comprometidos en la construcción de un texto único.

-Buena mujer, ¿podrías darle albergue a un caminante?
-Pasa, marinero.
-¿No tendrás, buena mujer, algo para matar el hambre?
-¡Ay, buen hombre, yo misma no he probado bocado en todo el día!
-En fin... Cuando no hay, no hay...
(de un cuento popular ruso)
.
Con otras palabras:
1. Texto formado por enunciados que por turno intercambian dos o más personas.
2. Es un intercambio de palabras.
3. El eje es el mantener una conversación.
4. Centrado en recursos apelativos que tienden a llamar la atención del interlocutor y provocar una respuesta.
5. Objetivo: intercambiar opiniones o pensamientos a través del diálogo.
(A/B - B/A)

5. TRAMA EXPOSITIVA-EXPLICATIVA

Esta trama presenta un tema con la finalidad de darlo a conocer al destinatario o ampliar la información que este tiene sobre ese tema. Se la encuentra, por ejemplo, en clases orales, textos de libros de estudio, artículos de divulgación, etc.

Reciben este nombre los textos que presentan al lector informaciónsobre teorías, hechos, personajes, fechas, etc. Fueron escritos por un experto o estudioso del tema, con un vocabulario específico, perteneciente a alguna de las áreas del conocimiento.
Un buen texto expositivo presenta la información de manera ordenada (títulos, subtítulos, recuadros, colores que resaltan algunas palabras, etc).

Molusco (del lat. Molluscus, blando) Zool. Tipo o filium animal con aprox. 120.000 especies, perteneciente a los deteróstomos. Los moluscos tienen piel blanda y sin protección, con frecuencia recubierta por la secreción del pliegue del manto, la concha. Han desarrollado una forma especial la parte inferior del cuerpo, denominada pie, lo que permite que se desplacen arrastrándose. Se divide en dos subtipos. Los anfineuros son más primitivos. Exclusivamente marinos, están provistos de dos pares de cordones nerviosos, que atraviesan el cuerpo y forman una especie de sistema nervioso en escalera triple por medio de cordones conectivos. Las clases solenogastros, con 140 especies, y placóforos, con más de 1.000 especies, y placóforos, con más de 1.000 especies, pertenecen a este grupo. El segundo subtipo, conchíferos, comprende aquellos moluscos provistos de verdaderas conchas continuas. En él se distinguen cuatro clases: los gasterópodos, con aprox. 85.0000 especies, los escafópodos, con aprox. 300 especies; los bivalvos, con aprox. 25.000 especies y los cefalópodos, con aprox. 8.500 especies.(Tomado de Enciclopedia Clarín, Tomo 17. Bs. As. 1999)


viernes, 22 de enero de 2010

SUKACZER, Verónica: ¿Por qué no lee mi nene?

Se repiten cada tanto mensajes sobre la preocupación de que los chicos no leen.
Recuerdo cuando era niña que yo era el bicho raro que leía, a pesar de que no existía la PC y nuestra única opción en la tele eran los sábados de súper-acción.
Y sin embargo, yo creo que los chicos sí leen. Leen los que gustan leer, y los demás seguro que hacen alguna otra actividad creativa. ¿Pero por qué nos preocupamos tanto por la lectura, como si crecer sin leer lo suficiente fuera un defecto, cuando hay chicos que jamás aprendieron a observar un cuadro, que no conocen el teatro o que no saben lo que es un paso de danza? ¿Qué hace que la lectura esté por sobre las demás actividades artísticas?
Los chicos leen lo que les gusta leer, que quizás no corresponde con lo que un adulto cree que deberían leer. Leen historietas, leen en la pantalla de la PC, leen sus libros de texto, leen los chistes que vienen con los chicles, y si no leen suficientes libros (cosa que también pongo en duda porque conozco muchos autores que venden bien), quizás sea porque el libro es caro y hoy en día muchos padres no pueden permitirse ese gasto. O porque no hay biblioteca en la escuela o en el barrio, y ya nadie en su juicio mandaría a un niño solo hasta una biblioteca.
O quizás no leen porque les llenamos el día con actividades que suponemos les permitirán ser adultos con trabajo, y no les dejamos tiempo para el ocio creativo. O no leen porque no les gusta leer, y sí patear una pelota.
Pero lectores habrá siempre. Lectores buenos y de los otros. Chicos que se escondan en un rincón con un libro, y chicos que lean obligados por la maestra. Chicos que elijan lo que leen, y chicos que leen lo que les dan. Chicos que leen a pesar de que sus padres no lean, y chicos tan cansados de ver libros en sus casas, que prefieran ni abrirlos (hasta que llegue el momento del gran descubrimiento).
Creo que nos preocupamos demasiado, en vez de disfrutar esto de escribir, y esto de leer.
Les envío, de yapa, un texto que leí en una mesa redonda, en la feria del libro de hace varios años. Se trataba de una mesa que intentaba responder por qué los chicos no leían. Yo llevé las respuestas escritas, y éstas son:

¿POR QUÉ LOS CHICOS NO LEEN?

Gabriel es un chico de... pongamos 10 años. Sus padres tienen alrededor de 35 y se quejan de que su vástago no lee. Bueno en realidad sólo lee cómics, los chistes del diario, los manuales de la escuela, los carteles de la calle, las indicaciones que dan sus programas de computación y los carteles de los bancos para saber a cuánto está el dólar. Es un chico moderno.
Los padres, preocupados porque saben que su hijo, estudie lo que estudie en el futuro, igual no va a encontrar trabajo, deciden darle una educación completa y compleja. De 8 a 12 escuela primaria, de 15 a 16 computación, de 16 a 17, inglés, de 17 a 18,30 escuelita de fútbol porque en cuerpo sano mente sana, y de 19 a 20 taller de arte para que desarrolle su creatividad.
Gabriel vuelve molido a su casa a las 9 de la noche. A esa hora, y porque los niños deben leer para desarrollar su espíritu, si es que el espíritu se desarrolla, el padre intenta leerle alguna fábula de Esopo. Ustedes ya se imaginan a dónde manda el chico a todos los animales juntos, y no me refiero precisamente al zoológico.
Un día, Gabriel pasa por una librería y ve un estupendo libro de tapas duras: "Por qué se extinguieron los dinosaurios, y cuándo se extinguirán los humanos". Gabriel se enamora del libro. Aunque la madre supone que saber cómo murieron los dinosaurios no va a aportar nada a la educación del chico, igual entra a la librería y pregunta el precio. 50 pesos, pero se puede pagar en dos cómodas cuotas de 30.
Para que Gabriel no se sienta mal, la madre pregunta al librero qué otro libro, más accesible, claro está, puede llevar para un chico despierto y curioso de 10 años. El librero le recuerda que en este momento existen sólo libros de terror para los chicos. Es una moda, le explica. Ya pasó la moda del humor absurdo, y antes la del amor infantil, y antes la de los versitos y antes la de había una vez.
A la madre le suena lo de había una vez, así que lleva un libro viejo, y por eso barato, que comienza así: Había una vez un señor que tenía un paraguas mágico.
Mientras el padre le lee, Gabriel se levanta de la cama, prende su PC (entiéndase computadora personal), entra al programa con el que dibuja en 3 dimensiones y dibuja un paraguas.
—¿Era así el paraguas mágico papá? —pregunta.
—Bueno... —dice el papá— puede que sea así, no es lo mismo... ¿No es más lindo imaginar el paraguas que tener que verlo?
—Andá, viejo... no seas dinosaurio —responde Gabriel, y para completar su obra, agrega al dibujo del paraguas ruido de lluvia y la canción La bruja está en la cueva.
La verdad, queda muy bonito.
El padre, algo molesto, cierra el libro del paraguas mágico y se va a la cama. ¿Qué hace cuándo se acuesta? ¿Lee un libro? No, mira Videomatch y se ríe como loco con las cámaras ocultas.
Al día siguiente el padre se reúne en un café con sus amigos y les comenta lo sucedido. Uno recuerda los libros que leía de chico: Julio Verne, Salgari, Bomba, el niño de la selva. Ya no existen libros como aquellos.
Otro comenta que un amigo escritor de libros para chicos presentó a su editor una novela como aquellas, con más de 200 páginas, y que editor no se la quiso publicar porque dijo que los chicos ya no leían tanto. Cultura light y rápida. Mucha imagen, fue el consejo del editor.
Alguien se da cuenta: estamos en un círculo vicioso, los chicos no leen tanto como antes porque la cultura cambió, los editores no publican libros buenos porque dicen que los chicos no leen. ¿Adónde vamos a ir a parar?
Como ese mismo día llueve, Gabriel no va a la cancha de fútbol y se pone a ver por cable viejos capítulos del Súper agente 86. Luego se pone a jugar con una imaginaria 99, investigan un caso que acaba de inventar.
¿Es tan mala la televisión?, habrá que preguntarse.
Los padres de Gabriel se criaron con la TV y tan mal parece que no salieron. Yo me crié con la TV y con los libros, todo al mismo tiempo, y les puedo asegurar que era capaz de dejar Mujercitas de lado para ir a ver la mujer biónica, luego soñaba que era Jo March, pero todos mis movimientos los acompañaba con el ruidito característico que hacen los miembros biónicos. Y nadie me saca de la cabeza que si algún día se construyen piernas y brazos biónicos van a hacer ese ruido.
Así que me parece que debemos responder otra pregunta: ¿no será que los chicos sí leen, pero de otra manera? ¿No tendremos que buscar la manera de incluir el libro en las nuevas formas de comunicación?
Por supuesto, no tengo la respuesta.
Pero volvamos a Gabriel, un día descubre en el sótano de su casa un arcón lleno de libros. La colección Robin Hood completa, con las páginas amarillas. Gabriel supone que es un pirata y que acaba de descubrir un tesoro. Abre un libro y comienza a leer. No puede parar.
Aparece la madre y le dice:
—¿Qué hacés acá a oscuras sin hacer nada? Mejor andá a mirar la tele.
He dicho.
Cualquier semejanza con la vida real no es pura casualidad.

¿QUÉ HICE, QUÉ ESTOY HACIENDO Y QUÉ HARÉ PARA INCENTIVAR LA LECTURA DE LOS JÓVENES?

No hago nada.
Paso a explicarme porque la nada es muy amplia.
No voy por las escuelas diciéndoles a los chicos que lean, pero si alguno se acerca, me animo a recomendarles algunos libros muy buenos.
Tampoco soy una estudiosa de la literatura infantil, ni una pedagoga que sepa qué hacer para incentivar a los chicos a leer.
Lo único que sí hago es escribir. Supongo que mientras alguien escriba, va a haber alguien que lea.
Además, esto de tener que incentivar a los chicos para que lean... no me termina de cerrar. Ningún chico va a leer si no tiene interés de leer. Y todos sabemos que basta que uno le diga sí a un chico, para que, si es un buen rebelde, diga no.
Por eso se me ocurrió hacer una lista de ideas que tienen que ver con mi experiencia personal, es decir, sobre cómo yo me acerqué a la lectura.
1- No les "rompan" a los chicos para que lean. Porque el chico que lee por obligación no vuelve a leer. Por ejemplo, yo tuve que leer en la escuela el Martín Fierro, y tuvieron que pasar muchos años para que se me fuera la bronca y me acercara al libro de otra manera.
2- Doy otro ejemplo, cuando yo estaba en 6º grado, la directora de la escuela, una bruja, decidió que teníamos que leer más. Así que tomó una pila de libros de la biblioteca de la escuela y nos dio un libro a cada uno. Cualquier libro a cualquiera. Teníamos que devolverlo a los 15 días. Obviamente nadie lo leyó, y supongo que en ese momento murieron varios buenos lectores.
3- El chico que ve a la gente que tiene alrededor leer con interés, va a leer.
4- Lo mismo el que tiene libros a su alcance.
5- Escondan los libros. No es joda. Lo que conté que le sucedió a Gabriel me sucedió en realidad a mí. Encontré en el sótano de mi abuela un arcón lleno de libros viejos, parte de la colección Robin Hood y varios de Alejandro Dumas y Víctor Hugo. Además un ejemplar de Las mil y una noches del año 1909. Los leí todos.
6- Prohiban a los chicos que lean. En cuanto ven que el chico agarra un libro, díganle que no es para su edad o que no lo entendería (también me sucedió a mi) y van a ver cómo el pibe se pone a leer a escondidas para saber qué tiene de prohibido ese libro.
7- No elijan los libros a sus hijos, dejen que ellos vayan a las librerías y hagan un poco de lío. No hay nada más interesante que tirar abajo una columna de libros para encontrar así lo que se busca.
8- Permitan que el chico les cuente por milésima vez cómo hizo el Conde de Monte Cristo para escapar de la prisión de If, aunque ustedes hayan visto la película. Si el chico siente que para los demás también es apasionante la historia, buscará otro libro y volverá a contarles mil veces el argumento.
9- Hablen de libros. Cuéntenles a los chicos cuál fue el libro que leyeron de chicos y les abrió la cabeza.
10- Jamás de los jamases acompañen un libro con una actividad, por ejemplo: “Bueno, ahora que terminaste de leer buscá todos los sustantivos que empiecen con p. El chico tiene derecho a leer por placer, como lo hacen los adultos, y a no tener que buscar ninguna enseñanza en lo que lee”.
11- Respeten los cómics y las historietas. También son lecturas "serias".
Si después de todo esto, el chico no lee, permítanle que prenda la tele.
He dicho.

Verónica Sukaczer


Fuente: http://www.leemeuncuento.com.ar/sukaczer.html

miércoles, 20 de enero de 2010

PASTORAL: Prórroga de la Tierra


Enferma Tierra,
quiero ayudarte a sanar tu vientre
colmado de seres que te abruman
desde hoy y siempre.
.
Dicen que amo toda mi piel verde y natural.
Dicen que vida llevo en mis venas, pero polvo es en realidad.
Dicen que mis paisajes de calma son la esperanza por venir.
Yo grito ¡falso! Calma no existe mientras sea la ley destruir.
.
Tengo ciudades contentas
de ser pedazos de tierra
regidas por un reloj.
Tengo en todas mis arterias
explosiones de una histeria
que no sé cuando comenzó.
.
Te pido, Tierra, que nos des tiempo
a sanar tu vientre
colmado de seres que te abruman
desde hoy y siempre.
.
Digo que amo toda mi piel verde y natural.
Digo que vida llevo en mis venas pero pronto se exterminará.
.
Si se me asfalta la tierra
los prados serán la niebla
que estallará mañana.
Y el hombre que hoy me pisa,
creyéndose poderoso,
sabrá que sólo es algo más.
.
Pastoral

Alejandro De Michele: voz y guitarra
Miguel Angel Erausquin: guitarra y voz
.
Del disco "Humanos", editado en 1976
.


martes, 19 de enero de 2010

Ricardo Carpani (Argentina, 1930/1997)
.
.
Hay hombres que luchan un día
y son buenos.
Hay hombres que luchan un año
y son mejores.
Hay hombres que luchan varios años
y son muy buenos.
Pero los hay quienes luchan toda la vida:
esos son los imprescindibles.


Bertold Brecht
(Alemania, 1898/1956)

lunes, 11 de enero de 2010

EL TEXTO

El texto es una unidad lingüística —está hecho de palabras— que se estructura u organiza de acuerdo con las normas del idioma y las convenciones sociales, que pone de manifiesto una intención comunicativa y posee características propias de la particular situación pragmática —el uso— en que se produce.
Ejemplos:
.
1)
Yo he repartido papeletas clandestinas,
gritado: ¡VIVA LA LIBERTAD! en plena calle
desafiando a los guardias armados.
Yo participé en la rebelión de abril:
pero palidezco cuando paso por tu casa
y tu sola mirada me hace temblar.
.
Ernesto Cardenal
(Nicaragua, 1925)
.
2)
La célula nerviosa (neurona) es el elemento básico del sistema nervioso, con la misión especial de transmitir información. Consta de un cuerpo celular y una o más fibras ramificadas. Las fibras son de dos tipos, las dendritas, que a través del cuerpo celular reciben información en forma de estímulo por medio de receptores sensoriales u otras células, y el axón, que transmite información a otras células nerviosas.
.
3)
—Hola, ¿cómo estás?
—Bien, ¿y vos? ¡Hace tanto que no nos vemos!
—Es cierto.
.
A pesar de las diferencias que hay entre los tres, cada uno constituye un texto. El del poeta nicaragüense Ernesto Cardenal, por su sentido y por su forma podemos reconocerlo como un poema; el que habla de la neurona es un texto informativo, científico, y el último es un diálogo entre personas conocidas.
Como lo definimos más arriba, todo texto es una unidad lingüística, es decir, una construcción hecha de palabras; tiene un carácter comunicativo ya que es la comunicación el fin del mismo; posee además un carácter pragmático porque se realiza en una determinada circunstancia (de lugar, de tiempo, donde se destaca la intención del hablante y la relación que hay entre los interlocutores); y, por último, presenta un carácter estructurado, esto es, se organiza de acuerdo con ciertas reglas propias del idioma (versos, oraciones y párrafos, estructura epistolar, etc.).
.
PROPIEDADES DEL TEXTO
.
Para que un enunciado lingüístico pueda ser considerado un texto, debe cumplir con algunas características, ya que un texto no es una mera suma de palabras u oraciones.
Las propiedades textuales son: la adecuación, la coherencia y la cohesión.
.
a) Adecuación: es la propiedad textual que lleva a elegir un determinado lenguaje teniendo en cuenta las circunstancias comunicativas, el destinatario, el tipo de texto que se quiere producir. Es decir, el texto debe ser adecuado, conveniente para una determinada circunstancia de uso.
Ejemplo: Si en la ventanilla de un banco encontramos que alguien ha colocado la siguiente leyenda; “Por favor, respete la fila y espere su turno”, seguramente no nos sorprenderá porque hemos leído indicaciones similares en otras instituciones, pero sí nos resultaría sorprendente o chocante —es decir, inadecuado— un cartel como el siguiente: “Che, no te hagás el vivo y respetá la cola”.
.
b) Coherencia: La coherencia de un texto se relaciona con su contenido, con su significado tanto global como parcial. Un texto coherente es aquel al que se le puede asignar un tema (coherencia global) y cuyas ideas se relacionan entre sí en la medida en que desarrollan gradualmente el tema (coherencia local).
Para que un texto sea coherente, tenga sentido, es necesario:
· Que las ideas o conceptos que se desarrollen estén relacionados por su significado.
· Que el tema se desarrolle progresivamente, es decir, que a medida que avanzamos en el texto, éste aporte nueva información pero en relación con información ya conocida.
· Que el contenido esté organizado jerárquicamente, es decir, que haya ideas principales e ideas secundarias pues no todo tiene la misma relevancia e importancia en un texto.
· Que esa información se distribuya siguiendo el formato o modelo propio del tipo de texto que se quiere producir.
.
c) Cohesión: es la propiedad textual que supone que las oraciones están vinculadas y conectadas entre ellas por elementos concretos que permiten acceder al sentido del texto, porque un texto no es una suma de oraciones sino el producto de las relaciones que se establecen entre ellas.
Para que un texto tenga cohesión, contamos con distintos procedimientos —o recursos— que la lengua nos ofrece: la referencia, la elipsis, la conjunción y la sustitución.
.
Referencia: Son palabras que no tienen significado propio, se refieren a otras palabras o frases que ya han aparecido en el texto. Comúnmente cumplen esta función los pronombres. Es un procedimiento que nos permite sustituir una palabra por otra que se refiere a ella por el cual evitamos reiteraciones que podrían confundir a quien nos escucha.
Ej.: La luna brilla en el firmamento oscuro. Ella parece mirarnos con tristeza.
"Ella" no tiene un significado propio si la utilizamos aisladamente. Pero en este ejemplo es claro que se está "refiriendo" a la luna.
.
Elipsis: Es otra posibilidad que nos ofrece nuestra lengua para no repetir palabras. Consiste en dejar un vacío en el lugar del elemento de la situación.
Ej.: La luna brilla en el firmamento oscuro. Parece mirarnos con tristeza.
En la segunda oración omitimos mencionar al sujeto, ya que lo podemos suponer y no es necesario nombrarlo.
.
Conjunción: Procedimiento mediante el cual utilizamos una palabra o un conjunto de palabras para conectar palabras, frases, oraciones o párrafos con otra estructura similar anterior. A dichas palabras se las denomina conjunciones.
Hay aditivas: suman datos a lo ya dicho (Ej.: El profesor pidió silencio y los alumnos dejaron de conversar); adversativas: introducen una oposición a lo dicho (Ej.: El director técnico del equipo no quiso seguir con la práctica, en cambio los jugadores sí); temporales: establecen una relación en el tiempo (Ej.: Los guardas municipales realizaron el control vehicular; luego dieron por finalizada la tarea diaria); y causales: plantea una relación de causa-consecuencia entre dos ideas (Ej.: Los habitantes del pueblo reaccionaron violentamente porque la policía actuó de manera inadecuada).
.
Sustitución: Procedimiento mediante el cual se sustituye una palabra por otra diferente pero que se refiere al mismo objeto, acción o estado (sinonimia).
Ej.: La presidenta firmó el decreto de necesidad y urgencia esta mañana. La mandataria dijo que sus efectos beneficiarán definitivamente al pueblo.

miércoles, 6 de enero de 2010

¿ATMÓSFERA o ATMOSFERA?


¿Es esdrújula (atmósfera) o grave (atmosfera)?
.
Si consultamos el Diccionario de la Real Academia Española (DRAE) encontraremos que se le acepta una doble pronunciación (y por ende, escritura) a atmósfera (o atmosfera):
.
atmósfera o atmosfera.
f. Capa de aire que rodea la Tierra.
.
Los demás vocablos similares que designan distintas zonas o capas de la Tierra y el Sol, en el DRAE tienen una sola acentuación permitida (palabra grave):
.
litosfera.
f. Geol. Envoltura rocosa que constituye la corteza exterior sólida del globo terrestre.
.
hidrosfera.
f. Conjunto de partes líquidas del globo terráqueo.
.
estratosfera.
f. Meteor. Zona superior de la atmósfera, desde los 12 a los 100 km de altura.
.
Ahora bien, el DRAE se refiere al idioma español general, pero como sabemos, en distintas partes del mundo se habla nuestro idioma y eso es lo que da lugar a los distintos niveles de lengua o diferentes formas de hablar un mismo idioma, lo que está perfectamente permitido.
.
Encontramos en el Diccionario Panhispánico de Dudas la siguiente entrada que nos dará alivio para las dudas sobre este tema:
.
-sfera. Elemento compositivo sufijo que forma parte de varios sustantivos que designan, por lo general, distintas zonas o capas de la Tierra y del Sol. En el español de América, por analogía con atmósfera, se prefiere la acentuación esdrújula en todas las palabras que lo contienen: biósfera, estratósfera, hidrósfera, etc. En el español de España, por el contrario, todas las palabras formadas con este elemento compositivo, salvo atmósfera, son llanas: biosfera, estratosfera, hidrosfera, etc.

.
Por lo que, americanos, sigamos pronunciando y escribiendo estas palabritas como siempre lo hicimos, como esdrújulas, que está totalmente permitido y no es una incorrección.
.
SF

miércoles, 23 de diciembre de 2009

BLANCA, Augusto: No olvides que una vez tú fuiste sol

Dos mujeres corriendo en la playa
Pablo Picasso - 1922
.

.
No olvides que una vez tú fuiste sol,
no olvides ni la tapia, ni el laurel;
no dejes de asombrarte al asistir
a un nuevo nacimiento en tu jardín.
No pierdas una ventana,
no entregues tus mañanas
de aguaceros y juegos,
ni desentierres tesoros viejos.
No ocultes lo que ayer se te ofreció,
no escondas ni la pena ni el dolor,
no dejes que una nube diga ”adiós”,
no saltes en pedazos.
.
No ocultes tu diamante.
No entregues tu perfecto amanecer,
ni tus estrellas, ni tu arena, ni tu mar,
ni tu incansable caminar.
Vete de nuevo hasta el arroyo
donde está tu mejor canto.
.
Y ve,
cálmale la sed a tus enormes prados,
no permitas que se pierda tu cosecha,
hoy, que hasta la lluvia fiel
no te ha escuchado,
y busca tu raíz.
.
Y dale la caricia a la que siempre espera,
la única manera de hacerla que vuelva
a ofrecerte frutos hasta en el invierno.
Y no olvides que una vez tú fuiste sol.
.
Y ve,
desata esos diques de corrientes presas,
déjate llevar y vuelve a ser jinete,
baja hasta tus valles de palomas sueltas,
que éste es tu país:
donde están tus riendas,
donde está tu espuma,
donde abandonaste tu camino entonces,
donde naufragaste haz crecer mil rosas.
Y no olvides que una vez tú fuiste sol.
.
.
.
Augusto Blanca
(Cuba, 1945)

.
Augusto Blanca junto con Silvio Rodríguez, Pablo Milanés y Santiago Feliú, entre otros, fue uno de los fundadores de la Nueva Trova Cubana.






viernes, 18 de diciembre de 2009

FONTANARROSA, Roberto: Las malas palabras

No voy a lanzar ninguna teoría. Un congreso de la lengua es un ámbito apropiado para plantear preguntas y eso voy a hacer.
La pregunta es por qué son malas las malas palabras, ¿quién las define? ¿Son malas porque les pegan a las otras palabras?, ¿son de mala calidad porque se deterioran y se dejan de usar? Tienen actitudes reñidas con la moral, obviamente. No sé quién las define como malas palabras. Tal vez al marginarlas las hemos derivado en palabras malas, ¿no es cierto?
Muchas de estas palabras tienen una intensidad, una fuerza, que difícilmente las haga intrascendentes. De todas maneras, algunas de las malas palabras... no es que haga una defensa quijotesca de las malas palabras, algunas me gustan, igual que las palabras de uso natural.
Yo me acuerdo de que en mi casa mi vieja no decía muchas malas palabras, era correcta. Mi viejo era lo que se llama un mal hablado, que es una interesante definición. Como era un tipo que venía del deporte, entonces realmente se justificaba. También se lo llamaba boca sucia, una palabra un poco antigua pero que se puede seguir usando.
Era otra época, indudablemente. Había unos primos míos que a veces iban a mi casa y me decían: “Vamos a jugar al tío Berto”. Entonces iban a una habitación y se encerraban a putear. Lo que era la falta de la televisión, que había que caer en esos juegos ingenuos.
Ahora, yo digo, a veces nos preocupamos porque los jóvenes usan malas palabras. A mí eso no me preocupa, que mi hijo las diga. Lo que me preocuparía es que no tengan una capacidad de transmisión y de expresión, de grafismo al hablar. Como esos chicos que dicen: “Había un coso, que tenía un coso y acá le salía un coso más largo”. Y uno dice: “¡Qué cosa!”.
Yo creo que estas malas palabras les sirven para expresarse, ¿los vamos a marginar, a cortar esa posibilidad? Afortunadamente, ellos no nos dan bola y hablan como les parece. Pienso que las malas palabras brindan otros matices. Yo soy fundamentalmente dibujante, manejo mal el color pero sé que cuantos más matices tenga, uno más se puede defender para expresar o transmitir algo. Hay palabras de las denominadas malas palabras, que son irremplazables: por sonoridad, por fuerza y por contextura física.
No es lo mismo decir que una persona es tonta, a decir que es un pelotudo. Tonto puede incluir un problema de disminución neurológico, realmente agresivo. El secreto de la palabra “pelotudo” –que no sé si está en el Diccionario de Dudas- está en la letra “t”. Analicémoslo. Anoten las maestras...
Hay una palabra maravillosa, que en otros países está exenta de culpa, que es la palabra “carajo”. Tengo entendido que el carajo es el lugar donde se ponía el vigía en lo alto de los mástiles de los barcos. Mandar a una persona al carajo era estrictamente eso. Acá apareció como mala palabra. Al punto de que se ha llegado al eufemismo de decir “caracho“, que es de una debilidad y de una hipocresía…
Cuando algún periódico dice “El senador fulano de tal envió a la m… a su par”, la triste función de esos puntos suspensivos merecería también una discusión en este congreso.
Hay otra palabra que quiero apuntar, que es la palabra “mierda”, que también es irremplazable, cuyo secreto está en la “r”, que los cubanos pronuncian mucho más débil, y en eso está el gran problema que ha tenido el pueblo cubano, en la falta de posibilidad expresiva.
Lo que yo pido es que atendamos esta condición terapéutica de las malas palabras. Lo que pido es una amnistía para las malas palabras, vivamos una Navidad sin malas palabras e integrémoslas al lenguaje porque las vamos a necesitar.
.
.
.
.
.
Fragmentos de la ponencia del escritor, dibujante y humorista rosarino en el III Congreso Internacional de la Lengua Española, llevado a cabo en noviembre de 2004 en Rosario, provincia de Santa Fe.

domingo, 13 de diciembre de 2009

CARTA DE BOTAFOGO

Yo, don Vilanova, más conocido como Botafogo, en honor a mis cuarenta años de ruta junto al rock y el blues y a mis libros de enseñanza de música que han influenciado a varias generaciones de músicos, muchos de los cuales forman parte hoy de lo más valioso de la escena del rock actual: declaro responsables y culpables de la muerte de ciento noventa y ocho personas en Cromagnon y del cráneo destrozado de Rubén en Vélez, a las empresas discográficas, medios gráficos, radiales y televisivos, managers y representantes, que dieron difusión a grupos de mierda integrados por pseudo músicos horribles e hijos de puta que desde sus canciones y sus escenarios hablan de que está todo bien con el descontrol, la autodestrucción con la “merca”, el “paco”, el alcohol, los psicofármacos…
Ellos cobran dinero de SADAIC, regalías de la venta de sus discos, dinero fresco en sus shows… pueden robar un remís en Rosario y entrar por una puerta de la comisaría, firmar un autógrafo al comisario y salir por la puerta de atrás como si nada grave hubiera sucedido… Pueden salir al escenario con un porro de paco colgando de sus labios dando un ejemplo a sus seguidores que no están cubiertos por SADAIC, por una empresa discográfica multinacional, que no tienen una obra social como la de SADAIC o la de SADEM, que no tienen un mánager que les va a procurar un buen abogado… son muy injustos, muy cínicos, y muy poco concientes de lo que están haciendo… ¡Ustedes son culpables y cómplices de estas desgracias!
¿Vieron ustedes el bochorno de Pity “cantando” (graznando desafinadamente ) con Fito Páez? … ¿¡Qué mierda es eso?! ¡¡¡¡¡Eso es pura bosta!!!!! Sin embargo goza de la aprobación y la difusión y de los favores de quienes acuso más arriba… ¿Y los Callejeros? ¡¿Qué es esa basura?!... ¡¿Por qué difunden esa mierda que ni siquiera puede ser considerada música mala?!
Recientemente pedí apoyo al Zar del rock y pop porteño para un show mendigando un poco de difusión y como respuesta recibí un: “No me interesa porque vos tocaste con Petinatto” ¡¡¡¿¿¿ ¿??!!!
Yo en mis temas hablo del amor, de los sueños, de las estrellas, de los vínculos, de la introspección, de los átomos, de la magia y el misterio de la vida, de volar con la mente, de imaginar un mundo mejor… y me veo obligado a andar mendigando un poquito de difusión…
Si ustedes difunden a Pity, a los Callejeros, y a un montón de grupos más que bajan línea de que está todo bien con el reviente -aunque algunos de ellos envían mientras tanto a sus hijos a colegios de curas ¿¡?! y ostentan símbolos nazis como adornos de sus escenografías-… ustedes son cómplices de difundir el consumo de paco, merca, alcohol… ¿de qué lado están?... ¿qué ganan ustedes con esto?... ¿qué oscuros intereses están favoreciendo?
Yo pertenezco a la generación de pibes influenciados por Almendra, Manal, Pappo’s Blues, Pescado Rabioso, Invisible, Aquelarre, Arco Iris, Vox Dei, Los Gatos, La pesada del Rock and Roll, etc., etc., etc.… que me dieron ganas de ser músico y de cambiar el rumbo de mi vida hacia algo mejor que la mediocridad de aquellos días. Me mostraron que entre el negro y el blanco de la “argentinidad al palo” había un hermoso arco iris… jamás me hablaron de drogas sino de despertares… Gracias a ellos hace cuarenta años que me gano la vida honestamente como músico, gracias a ellos evolucioné como ser humano, intelectualmente, psicológicamente, espiritualmente, emocionalmente.
Los autos importados y las casas de los “countries” en las que habitan estos “Rey Midas del rock”, las compraron gracias a ese rock argentino que puso la piedra basal de este negocio, pero parece no recordarlo. Como ya se ha dicho, sus billeteras están forradas con la “piel de los músicos”…
Mucha de la pibada de hoy está descorazonada, desconcertada, frustrada, sin ilusiones, sin sueños, sin posibilidades, no cree en un porvenir y mucho peor: ¡están muy enojados! Es nuestra obligación, es vuestra obligación, hablarles de que un mundo mejor es posible, para lo cual deben cuidar su cerebro de las drogas y el alcohol, porque el cerebro es el templo del alma, es un regalo del misterioso universo creativo con el que nos contacta la música, la buena música.
Agradeceré la difusión al menos de este reclamo que no es sólo a título personal.
.
Don Vilanova, alias Botafogo.
Firma: Miguel Ángel Vilanova
DNI: 11.956.658
Mat. Prof. de Músico: N° 4. Otorgada por la Sociedad Argentina de Músicos.
.

martes, 8 de diciembre de 2009

CARTAS DE LECTORES




Sr. Director:


Aprovecho este espacio para compartir la gratificante experiencia que he acumulado en estos dos últimos años, en una institución educativa de nuestra ciudad.

Pertenezco al nuevo grupo de alumnos egresados "Promoción 2009", de la Escuela de Enseñanza Media para Adultos N° 1007 "Libertad", que funciona en el edificio de la Escuela Moreno, ubicada en calles Las Heras y Córdoba.

Dos años atrás, a pesar de mi edad, decidí retomar los estudios, para satisfacer una inquietud personal. Hoy debo decir que mis expectativas se vieron superadas. Fui sorprendida por la calidad y calidez humana, de los miembros que componen la institución.Cada noche, nuestros docentes compartieron sus conocimientos, con quienes concurríamos a clase, brindándonos su apoyo y comprensión para cada situación. Allí he visto construir "Patria", tanto por profesores, como también por alumnos que luego de arduas tareas laborales, hacían un gran esfuerzo para adquirir mayor educación, tratando de cambiar una dura realidad, en pos de un futuro mejor y dejando un legado ejemplar, de esfuerzo y trabajo, para nuestra juventud.

Solamente queda agradecer y manifestar mi profundo orgullo, por haber pertenecido a esa "Escuela", a la que seguiré, por siempre, ligada afectivamente.


María Cristina Huber

LC 6.519.384

domingo, 6 de diciembre de 2009

¿PRESIDENTE KIRCHNER O PRESIDENTA KIRCHNER?

Sin dudas, cuando nos referimos a la señora Cristina Fernández de Kirchner, no solo es correcto decir que es la presidenta de nuestro país sino que “suena” mejor que utilizar presidente, y esto no conlleva en absoluto una falta de respeto, una degradación ni un sentido despectivo.
Cuando hablamos de la formación del femenino en profesiones, cargos, títulos o actividades humanas, ya no solo debemos remitirnos a los diccionarios de la RAE para consulta, sino a los “usos y costumbres” que han aceptado ampliamente (especialmente a través de la prensa) el empleo del femenino para aquellos oficios, funciones o actividades que desarrollan las mujeres en la actualidad, tareas que tradicionalmente eran desempeñadas por los hombres. Sólo como ejemplo vale mencionar que la Academia ya ha aceptado como correctas sastra (de sastre) y cacica (de cacique).
¿Malsonantes? Puede ser, pero en muchos casos ya se ha generalizado el uso del femenino para aquellos cargos ejercidos por mujeres: jefa, directora, ingeniera, abogada, técnica, arquitecta, síndica, perita, defensora, fiscala, jueza, concejala y, por supuesto, presidenta.
Y no estamos hablando de un uso tan reciente de estos femeninos. ¿O la clase obrera, el pueblo, no decía ya durante el primer gobierno del General Perón “Evita capitana”? ¿Se cuestionó por aquella época si debía decirse “Evita capitán”?
Este texto no pretende ser purista ni dejar de serlo. Harto sabido es que las lenguas vivas como la nuestra cambian constantemente y lo hacen según el uso y la aprobación que le da la gente, el pueblo parlante.
¿Suena “lindo” decir: “La presidente se reunió con las gobernadores y las concejales de todo el país para analizar el futuro de las Jefes de Hogar”? ¿O “Las jueces y las fiscales de la Nación tuvieron su propio congreso”? Evidentemente, no.
Es hora de que aceptemos los usos y costumbres del pueblo —en este caso, además, avalados por la Academia— y si hay resabios de un machismo lingüístico retrógrado que se resiste al cambio —entre los que podemos incluir a muchas mujeres—, combatámoslos en pos de la riqueza de nuestra lengua, siempre viva.

.
SF

jueves, 3 de diciembre de 2009

WALSH, María Elena: La eñe

La culpa es de los gnomos que nunca quisieron ser ñomos.

Culpa tienen la nieve, la niebla, los nietos, los atenienses, el unicornio.

Todos evasores de la eñe.

Señoras, señores, compañeros, ¡amados niños!

¡No nos dejemos arrebatar la eñe!

Ya nos han birlado los signos de apertura de interrogación y admiración.

Ya nos redujeron hasta el apócope. Ya nos han traducido el pochoclo.

Y como éramos pocos, la abuelita informática ha parido un monstruoso # en lugar de la eñe con su gracioso peluquín, el ~.

¿Quieren decirme qué haremos con nuestros sueños?

Entre la fauna en peligro de extinción, ¿figuran los ñandúes y los ñacurutuces?

En los pagos de Añatuya, ¿como cantarán Añoranzas?

¿A qué pobre barrigón fajaremos al ñudo?

¿Qué será del Año Nuevo, el tiempo de ñaupa, aquel tapado de armiño y la ñata contra el vidrio?

¿Y cómo graficaremos la más dulce consonante de la lengua guaraní?

"La ortografía también es gente", escribió Fernando Pessoa.

Y, como la gente, sufre variadas discriminaciones.

Hay signos y signos, unos blancos, altos y de ojos azules, como la W o la K.

Otros, pobres morochos de Hispanoamérica, como la letrita segunda, la eñe, jamás considerada por los monóculos británicos, que está en peligro de pasar al bando de los desocupados después de rendir tantos servicios y no ser precisamente una letra ñoqui.

A barrerla, a borrarla, a sustituirla, dicen los perezosos manipuladores de las maquinitas, sólo porque la ñ da un poco de trabajo.

Pereza ideológica, hubiéramos dicho en la década del setenta.

Una letra española es un defecto más de los hispanos, esa raza impura formateada y escaneada también por pereza y comodidad.

Nada de hondureños, salvadoreños, caribeños, panameños.

¡Impronunciables nativos!

Sigamos siendo dueños de algo que nos pertenece, esa letra con caperuza, algo muy pequeño, pero menos ñoño de lo que parece.

Algo importante, algo gente, algo alma y lengua, algo no descartable, algo propio y compartido porque así nos canta.

No faltará quien ofrezca soluciones absurdas: escribir con nuestro inolvidable César Bruto, compinche del maestro Oski. Ninios, suenios, otonio... Fantasía inexplicable que ya fue y preferimos no reanudar, salvo que la Madre Patria retroceda y vuelva a llamarse Hispania.

La supervivencia de esta letra nos atañe, sin distinción de sexos, credos ni programas de software.

Luchemos para no añadir más leña a la hoguera donde se debate nuestro discriminado signo.

Letra es sinónimo de carácter.

¡Avisémoslo al mundo entero por Internet!

La eñe también es gente.
.

María Elena Walsh
(Argentina, 1930)

martes, 1 de diciembre de 2009

CONSEJO - CONCEJO


Consejo además de significar parecer o dictamen que se da o toma para hacer o no hacer algo, es una corporación cuyos miembros, llamados consejeros, son designados por el gobierno o por entidades particulares con fines consultivos y administrativos.

Ejemplo:

Consejo Federal de Educación
Consejo Asesor Gubernamental


Concejo, en cambio, es sinónimo de ayuntamiento. Es una corporación elegida por el pueblo e integrada por los concejales.

Ejemplo:

En el Concejo Deliberante se aprobaron muchos proyectos.
.
SF

ALUMNOS QUE ESCRIBEN...


EL GRAN DESEO DE VIVIR

Carlos, señor mayor, lucha por su vida.
Grandes deseos, grandes sueños.
La mente recuerda su vida, su todo.
Pensamientos de aviones,
retornos a su infancia y a la de sus hijos,
a quienes adora y dio lo mejor de sí mismo.

Lluvias, tormentas, días soleados
se reflejan en su mirada.
Pero sobre todo,
se destaca el amor a su esposa,
compañera eterna.
Lucha y lucha con amor
agradeciendo a Dios
por cada uno de sus días que transcurren.

Respeto, humildad
sus manos brindan.
Carlos, sus años nos dan ejemplo.
Imagina cada vez que se interna
que su batalla contra el corazón,
es triunfante.
Él es feliz con solo vivir la vida.

Guadalupe Urquiza - 3º “A” - 2009

sábado, 28 de noviembre de 2009

ALIVERTI, Eduardo: Sex and the city

Responsables de programación de la tevé desenvainan una razón cínica, pero rayana en lo indesmentible: la gente consume esa basura.

Por fuera de los pacatos y de la tilinguería que sólo se escandaliza por las formas, este mundo televisado de la puteada por la puteada misma; de las tetas y los trastes y los gemidos casi como única razón argumental; del humor barato; de actores y actrices de cuarta; de banalidades permanentes; de chimenteros-estrella; este mundo comunicacional berreta en el que los programas periodísticos de opinión desaparecieron de la tevé abierta, ¿este mundo mediocre y mersa es ajeno a la "gran" política; es ajeno a quiénes son los confirmados dueños de los grandes medios y, sobre todo, es ajeno a lo que somos como sociedad en términos de nuestros intereses colectivos?

Apareció y arrecia una polémica: ¿qué hacemos con el sexo y el lenguaje soez a toda hora, y con nuestros niños y con nuestros adolescentes?

Algunos comunicadores se escandalizan. Proponen multas efectivas, resguardo del horario de protección al menor, sanciones.

Algunos responsables de programación de la tevé desenvainan una razón cínica, pero rayana en lo indesmentible: la "gente" consume esa basura, a niveles de 10, 20, 30 o más puntos de rating. Los intelectuales están desaparecidos, con el atenuante de que algunos o varios no son convocados por los medios. Lo que no se está diciendo ni discutiendo es lo que explica todo, aunque no sirva para cambiar nada. La televisión y los medios, en general, no son causa. Son espejo. Es una tontería enorme atribuir el nivel mediático a meras decisiones gerenciales que buscan el impacto fácil, y la sociedad debería encontrar una respuesta infinitamente mejor que esa en sus propias quejas cotidianas.

Porque, entre otros ámbitos, es en esos mismos y denostados medios -a los que no se debe eximir de responsabilidades y culpas, todo lo contrario- donde se escucha hasta el cansancio que los pibes no leen, que los docentes son unos burros, que el lenguaje se empobreció, que la educación se cae a pedazos, que no hay debates de fondo, que cualquier cuestionamiento es superficial, que toda una generación parece de descerebrados. ¿Qué astilla se pretende de ese palo?

Da la sensación de que los argentinos no terminan de asumir el huracán exterminador que significó el menemismo, en términos culturales. El menemismo en la aldea local y la salvajada del neoliberalismo en la global provocaron la desaparición del pensamiento crítico, el culto mesiánico al individualismo, el bastardeo de todo valor de excelencia, el consumo desaforado a costa del resto que fuere, la destrucción de un sistema educativo que así sea a los tumbos mantenía alguna base de igualitarismo comunitario.

La década del '90 profundizó el entramado de fiesta de los poderosos y exclusión popular; y a la par surgía lo que se llamó "farandulización de la política", que en verdad distó de abarcar sólo a la dirigencia, porque mientras se remataba el país y la modernización tecnológica y el delirio del uno a uno compraban las conciencias, la capacidad intelectual del conjunto también se frivolizó.

Los medios jugaron un papel decisivo, porque sin su concurso no hubiera existido la consumación de la estupidez. Pero en tanto no fue ni es una estupidez inocente sino una estrategia de poder, los medios son un instrumento. Con lo cual el eje de la discusión está corrido de lugar.

Entran allí la derrota cultural de los sectores populares, el todo vale que legó la rata, la corrupción aceptada como mal congénito, la mentalidad clip donde nunca queda nada.

Ese poder estupidizante, en tanto victorioso, refleja nuestra decadencia analítica (entre otras). Y es un poder feliz con el modo en que le estamos discutiendo. Escandalizan el sexo y el lenguaje televisivos, pero no la ausencia de un periodismo que interpele cuestiones estructurales, nada menos. Y qué curioso: se desató este debate justo cuando el Gobierno renovó las licencias de los permisionarios de radio y tevé por decenas de años, mediante un decreto de necesidad y urgencia. ¿Por qué las instituciones oficiales, y tanto sociólogo, y tanto periodista de los grandes medios preocupados por la salud mental de nuestros infantes y púberes, y por la televisión chatarra, no llaman a debatir quiénes y por qué son los ratificadísimos dueños de los medios? ¿De qué estamos hablando? ¿De discutir contenidos con Moneta y Manzano? Oigan, se puede entender que nadie muerde la mano del que le da de comer. Pero entonces, notables pensadores argentinos, quédense en sus casas y no pasen, al menos ante sí mismos, la vergüenza de cuestionar no a los coitos televisivos sino al sexo de los ángeles.

Y en cuanto a la popular y como decía Tato Bores: mis queridos chichipíos, traten de pensar un poco más antes de hacer pasar el centro de las cosas por la televisación de algunas tetas de más.
.
EDUARDO ALIVERTI (Periodista)
Diario "La Opinión" de Rafaela. Martes, 21 de junio de 2005

martes, 24 de noviembre de 2009

MARTÍ, José: La Edad de Oro

“…Para eso se publica LA EDAD DE ORO: para que los niños americanos sepan cómo se vivía antes, y se vive hoy, en América, y en las demás tierras… Para los niños trabajamos, porque los niños son los que saben querer, porque los niños son la esperanza del mundo. Y queremos que nos quieran, y nos vean como cosa de su corazón”…

“…Pero nunca es un niño más bello que cuando trae en sus manecitas de hombre fuerte una flor para su amiga, o cuando lleva del brazo a su hermana, para que nadie se la ofenda: el niño crece entonces, y parece un gigante”…

Libertad es el derecho que todo hombre tiene a ser honrado y a pensar y a hablar sin hipocresía. En América no se podía ser honrado, ni pensar, ni hablar. Un hombre que oculta lo que piensa, o no se atreve a decir lo que piensa, no es un hombre honrado. Un hombre que obedece a un mal gobierno, sin trabajar para que el gobierno sea bueno, no es un hombre honrado. Un hombre que se conforma con obedecer a leyes injustas, y permite que pisen el país en que nació los hombres que se lo maltratan, no es un hombre honrado”...

“Hay hombres que son peores que las bestias, porque las bestias necesitan ser libres para vivir dichosas: el elefante no quiere tener hijos cuando vive preso; la llama del Perú se echa en la tierra y se muere cuando el indio le habla con rudeza, o le pone más carga de la que puede soportar. El hombre debe ser, por lo menos, tan decoroso como el elefante y como la llama. En América se vivía antes de la libertad como la llama que tiene mucha carga encima. Era necesario quitarse la carga, o morir”...

Esos son héroes; los que pelean para hacer a los pueblos libres, o los que padecen en pobreza y desgracia por defender una gran verdad. Los que pelean por la ambición, por hacer esclavos a otros pueblos, por tener más mando, por quitarle a otro pueblo sus tierras, no son héroes, sino criminales”.

Lo que ha de hacer el poeta de ahora es aconsejar a los hombres que se quieran bien y pintar todo lo hermoso del mundo de manera que se vea en los versos como si estuviera pintado con colores, y castigar con la poesía, como con un látigo, a los que quieran quitar a los hombres su libertad, o roben con leyes pícaras el dinero de los pueblos, o quieran que los hombres de su país les obedezcan como ovejas y les laman la mano como perros. Los versos no se han de hacer para decir que se está contento o se está triste, sino para ser útil al mundo, enseñándole que la naturaleza es hermosa, que la vida es un deber, que la muerte no es fea, que nadie debe estar triste ni acobardarse mientras haya libros en las librerías, y luz en el cielo, y amigos, y madres”...

“Antes todo se hacía con los puños: ahora, la fuerza está en el saber más que en los puñetazos; aunque es bueno aprender a defenderse, porque siempre hay gente bestial en el mundo, y porque la fuerza da salud, y porque se ha de estar pronto a pelear, para cuando un pueblo ladrón quiera venir a robarnos nuestro pueblo”…

“Las cosas buenas se deben hacer sin llamar al universo para que lo vea a uno pasar. Se es bueno porque sí; y porque allá adentro se siente como un gusto cuando se ha hecho un bien, o se ha dicho algo útil a los demás. Eso es mejor que ser príncipe: ser útil. Los niños debían echarse a llorar, cuando ha pasado el día sin que aprendan algo nuevo, sin que sirvan de algo”…


(Cuba, 1853/1895)


jueves, 12 de noviembre de 2009

ALUMNOS QUE ESCRIBEN

.
ÁNGEL MÍO
.
Porque soy parte de tus ojos
y tú de los míos
quiero ser dueño del tiempo
y mirar juntos la vida
.
Porque soy ausencias
y tú la alegría de mis tristezas
muestras tus colores
despertándome al destino
.Porque soy un soñador
y tú la dueña de mis sueños
te cubriré de rosas
tu nuevo camino
.
Porque la memoria me hace niebla
y tú me das tu luz
iluminando los senderos
con tu simpleza
.
Porque creo en ti
y tú alimentas mi alma
con el susurro de tus deseos
y la ternura de tu corazón
.
Porque la luna me enseñó a volar hace doce años
y tú me enseñaste a ser Papá
tenerte fue mi bendición
eres la fuerza de mi amor
.
Porque quiero ser el perdón, quiero sufrir tus heridas
quiero ser cada lágrima en tu llanto y enseñarte el camino hacia la esperanza
Porque es el comienzo y tú tan mía
ves nacer la adolescencia como un suspiro del sol.
.
Te amo, Ángel Mío, por siempre mi niña… apenas mujer.
Gracias por ser mi hija.
.
Bernabé Acevedo - 3er. año "A" (2009)

sábado, 7 de noviembre de 2009

¿POR QUÉ LITERATURA EN LA SECUNDARIA?


Uno de los problemas que los profesores advertimos desde hace mucho tiempo es el alejamiento de los jóvenes de la lectura. Hablamos de los jóvenes porque son el «grueso» de la población escolar, pero no debemos olvidarnos de que el problema es general del ser humano. ¿Por qué? Simplemente porque vivimos en un mundo donde la imagen es la comunicación fundamental. Vivimos en un mundo donde no necesitamos movernos de nuestra casa para saber qué es lo que está pasando en Irak, en la frontera de Israel y la Franja de Gaza, en Europa o en cualquier otro lugar del mundo. La televisión ha ocupado en la vida de la gente un lugar importantísimo. Uno no necesita leer ni siquiera el diario para estar informado de las últimas noticias; no siente la necesidad de leer una novela, ya que tiene una variada oferta en la programación. Ni siquiera necesita ir al cine ya que lo tiene adelante de su propia cama. ¿Para qué perder el tiempo leyendo si puedo estar cómodamente sentado frente al televisor escuchando lo que leen los demás? ¿Por qué tener que leer poemas de escritores de antaño cuando puedo escuchar canciones de moda que de vez en cuando con sus letras reflejan lo que siento?
A los que fuimos estudiantes en la facultad, muchas veces nos preguntaban para qué estudiábamos Letras. Las respuestas que dábamos no nos convencían demasiado hasta que al fin, con el paso del tiempo, supimos encontrar una: estudiábamos Letras porque nos gustaba. «Pero ¿cómo van a hacer para enseñar Literatura?... ¡La Literatura no se enseña!», nos decían casi a gritos. Y realmente tenían razón. No se puede enseñar Literatura. Lo que tenemos que lograr los profesores de Literatura es que los alumnos disfruten de la lectura, que los alumnos sepan que es la Literatura la que enseña y no los profesores, que con la Literatura se aprende... ¿A qué? Entre otras cosas, a vivir.
Leer Literatura significa incursionar en un mundo irreal, creado por un autor con fines estéticos. Porque la Literatura no es solo la expresión de sentimientos, la mera apelación a quien lee o escucha, el testimonio de algo que pasó o el relato de una ficción. La Literatura incluye esas funciones pero las subordina a otra cosa: al placer estético.
¿Y cómo puede algo irreal, algo ficticio, enseñarnos a vivir? Los alumnos lo podrán comprobar o no durante el paso por la escuela. Estará en los textos que lean el sentido de la Literatura, el sentido de lo que el autor quiso transmitir. Pero a ese sentido lo tendrán que descifrar. No se van a encontrar con escritores que digan «la vida es linda y hay que vivirla» o «la vida no tiene sentido, ya que es solo el camino hacia la muerte». Ellos dirán eso y mucho más pero con otras palabras. Los alumnos serán los que deberán descifrar los mensajes. Y sus profesores, los responsables no solo de ayudarlos en esa tarea sino también de la selección de textos, tarea que por cierto no es nada fácil.
Con la Literatura se puede viajar tan lejos como queramos, siempre que al leer sepamos comprender, sepamos dejar volar nuestra imaginación, y sepamos aceptar el juego que el autor nos propone. No de otra forma vamos a poder disfrutar de la Literatura. Leer Literatura significa ser cómplice de un juego apasionante; un juego que sirve para hacernos pensar, reflexionar y cuestionar el mundo en que vivimos en todos sus aspectos. Ya no se es un simple lector cuando nos enfrentamos a un texto literario: ese texto nos provoca, nos desafía y nos invita a participar con inteligencia de los hechos.
Muchos adultos se preguntarán: «A mi edad, en mi situación, ¿para qué quiero leer literatura? ¿Me va a ayudar a encontrar trabajo? ¿Me va a ayudar a progresar en el que ya tengo? ¿Voy a ganar más dinero leyendo poemas de la Edad Media o interpretando El Quijote?» La respuesta es simple: no.
«Entonces, ¿para qué perder el tiempo?», se volverán a preguntar. Y nuevamente, una repuesta: no van a perder el tiempo si no quieren perderlo. No van a perder el tiempo si no se los hacen perder los profesores. Entre todos, entre profesores y alumnos, se trata de hacer de esta materia una buena oportunidad para pensar, para aprender a criticar con fundamentos, para saber interpretar al mundo que nos rodea, para abrir nuestra mente y poder advertir cuándo algo es bueno o cuándo algo es malo, para relacionar hechos pasados con nuestra vida, para advertir que el hombre durante toda la historia siempre vivió preocupado por los mismos temas: el amor, la muerte, el poder, la existencia, el trabajo, la dignidad... Pero siempre desde la propia perspectiva, la de cada uno, que puede ser coincidente o no con la del otro.
Y ubicar a la Literatura en su contexto (tiempo, lugar) ayudará a los alumnos a dar sentido a lo que van a leer y podrán comprender cómo a través de las distintas épocas el pensamiento del hombre fue evolucionando hasta llegar a nuestros días.
Alimentar la conciencia crítica, abrir la mente al mundo y a las ideas, gozar al momento de leer un texto, son solo algunas de las metas que la Literatura propone. Todo dependerá del entusiasmo que pongan alumnos y profesores para que Literatura no sea una materia más a aprobar para obtener un título secundario.
Y si algún día lejano, cuando en algún momento de su vida, por alguna u otra razón, algún alumno relacione sus experiencias con algunas de las que ha leído en algún texto literario en la escuela, o si recuerda algunas de las enseñanzas transmitidas en una clase de Literatura, que esté seguro de que aunque no se entere, quien intentó hacerle disfrutar de la lectura va a sentirse feliz.
Y si al terminar la escuela secundaria piensa que la Literatura no le sirvió absolutamente para nada, el esfuerzo del profesor —si realmente lo hubo— habrá sido realmente en vano.
Por eso es un desafío enseñar Literatura en la escuela secundaria a alumnos con características tan diferentes, vidas tan heterogéneas, pensamientos tan disímiles, pero seguramente con ansias de tener la inteligencia suficiente para que en la vida nadie los atropelle ni se aproveche de la situación que estén atravesando, cualquiera que sea.
La Literatura no hará mejorar a nadie su situación económica, pero ayudará a pensar, ayudará a elegir, ayudará a desenvolverse en el mundo con más sentido crítico, divertirá y ayudará —a no dudarlo— a crecer como persona.
Se debe tomar a la Literatura como un desafío... Para quienes intentamos hacerla gustar, lo es desde hace ya mucho tiempo.

Sergio Fassanelli


martes, 3 de noviembre de 2009

MEDIO (adverbio)

Cuando la palabra medio es adverbio (es decir, cuando modifica a un adjetivo), es invariable.
.
Ejemplo:
Estaba medio cansada.
.
Si decimos Estaba media cansada, estamos utilizando una expresión incorrecta porque una persona nunca está cansada por la mitad, sino que está cansada
a medias.
.
El adverbio invariable medio equivale a algo (Estaba algo cansada).
.
Aunque la concordancia entre el adverbio medio y el adjetivo se está generalizando en el uso diario (Estaba media cansada), SU USO ES INCORRECTO.
.
Diferente es el caso cuando medio funciona como adjetivo que modifica al sustantivo, ya que debe adaptarse a éste en número y género.
.
Ejemplo: Media ciudad adhirió a la huelga - Me comí media naranja.
.
SF

ALUMNOS QUE ESCRIBEN...

UNA LÁGRIMA

Creí que la justicia era justicia.
Vi la injusticia y dejé de creer en la ley.
Lloré, grité,
y desesperada me di cuenta
de que la corrupción siempre triunfaba.

Era una entre miles.
Era como remar contra la corriente.
Dormir y no despertar jamás
de una pesadilla fría y sin fin.

Al despertar dejé de creer en la verdad.
Vi la falsedad en los que creí rectos y sabios,
me sentí sola, tuve que callar o morir
porque al descubrir la realidad
me sentí defraudada.

Estaba rodeada de mentiras,
traición y engaño.
Tres paredes y una reja me enseñaron
a fingir, a esconder la verdad que una vez
quise destacar, y con trampas
la corriente me venció.

Todos se preguntarán:
¿Qué le sucedió? ¿Por qué tanto dolor?
Y yo,
en silencio, con una mirada triste,
simplemente derramé una lágrima
llena de significados
que nadie sabrá jamás.

Guadalupe Urquiza - 3er. año “A” (2009)

domingo, 1 de noviembre de 2009

EL AMOR VIAJA POR MAIL

La tecnología inmoló a las cartas de amor. La agonía comenzó en 1876, cuando Alexander Graham Bell presentó en público su último invento: el teléfono. Había nacido un revolucionario artefacto que lograba que uno y otro se contactaran de inmediato, sin que importara a qué distancia estaban.
El comienzo de la comunicación telefónica significaba el fin de la comunicación postal. Rainer María Rilke lo anticipó en una carta fechada a fines de 1908. Y no se equivocó. Escribir cartas en cualquiera de sus variantes, desde las comerciales hasta las románticas, pasó a ser una costumbre del pasado. El teléfono lograba que tanto el saldo de las cuentas corrientes como las pasiones desmedidas se confesaran en un abrir y cerrar de ojos.
A mediados de este siglo ya no había quién escribiera cartas de amor. A fines de este siglo, cuando ese hábito ya se creía perdido, las cartas de amor regresaron con el arrebato y el fervor de antaño. Y los méritos de ese retorno son de Internet.
La historia del mundo también se puede cifrar en su correspondencia, desde las epístolas de San Pedro a los romanos hasta la carta que Franz Kafka nunca le envió a su padre.
Las cartas de amor son parte de esa historia. Ahí están las que Albert Einstein le escribía a Mileva Maric, las que Jean Paul Sartre desde su confinamiento alemán le enviaba a Simone de Beauvoir y las que Juan Domingo Perón, desde la cárcel de Martín García, le remitía a Evita.
Por sus propias cartas, sabemos de las aventuras románticas de Domingo Faustino Sarmiento, de Leopoldo Lugones, de Roberto Arlt y de Jorge Luis Borges. ¿Qué habría pasado si esas palabras se hubieran dicho por teléfono? Una vigorosa parte de la historia se habría perdido para siempre.
A pesar de esa pérdida, los enamorados eligieron el teléfono. Fue natural que sucediera así. El mensaje telefónico brindaba una inmediatez que de ninguna manera podía lograr el más eficaz de los correos. Cada vez que alguien leía tengo ganas de verte, de inmediato se preguntaba si aún persistían esas ganas: la carta había demorado una semana en llegar a destino. El teléfono anuló ese contratiempo. Todas las palabras de amor que se oían del otro lado de la línea correspondían al momento en que se estaban pronunciando.
Pero a las palabras se las lleva el viento. No es lo mismo oír te quiero por teléfono que leer te quiero en una carta. La primera expresión llega de inmediato pero se pierde en cuanto se pronuncia; la segunda tarda unos días, aunque una vez que llega se queda para siempre. Sobrevive incluso a quien la escribió y a quien la leyó. Por hablar en lugar de escribir, quedó silenciada para el futuro buena parte de la actual historia romántica.
Internet enmendó tamaño disparate. Gracias al correo electrónico es posible seducir otra vez por medio de la palabra escrita. Las palabras de amor, escoltadas con versos de Pablo Neruda o de T.S. Eliot, llegan a destino con la velocidad de la comunicación telefónica, y allí se quedan.
Aquellas viejas cartas se guardaban en un cofre con la secreta fantasía de que alguna vez las conocieran otros; muchas habían sido escritas exclusivamente para eso. Estos e-mails se pueden guardar en un disquete con la misma secreta fantasía.
Pero no sólo en velocidad el correo electrónico supera al tradicional. Además, destierra la excusa de que la carta nunca llegó a destino. El e-mail llega invariablemente, sólo retorna si la dirección es incorrecta.
Sin embargo, a la hora de confesar pasiones incontroladas es preciso controlar cómo se envía: el e-mail puede salir con copias. Mortifica que esas palabras tan especiales, escritas exclusivamente para la mujer amada, le lleguen también a un agente de bolsa, a un escribano o a cualquier otra dirección que figure en la libreta electrónica del imprudente enamorado.
Todas las cartas de amor son ridículas / no serían cartas de amor si no fuesen ridículas, postula Fernando Pessoa en un poema. Algunos versos después, reconoce: Pero, al fin, / sólo las criaturas que nunca escribieron / cartas de amor / son / ridículas. El e-mail hace posible que nuevamente se escriban ridículas cartas de amor; acaso una eficaz manera de que dejemos de ser, de una vez por todas, criaturas ridículas.
.
.