domingo, 30 de septiembre de 2012

LA RIMA


La rima: Es un recurso que puede o no darse en la poesía. La rima es la coincidencia de sonidos entre dos o más versos a partir de la última vocal acentuada de cada verso.

Cuando la tarde se inclina
sollozando al occidente,
corre una sombra doliente
sobre la pampa argentina.

                          Rafael Obligado (Argentina)

La rima puede ser asonante (o imperfecta), cuando, a partir de la última vocal acentuada de los versos, son iguales solamente las vocales.

Por eso cuando la vida
me pone torvo y sombrío,
Cierro los ojos cansados
y recuerdo aquel camino.
En él recorro mi infancia;
oigo mi propio silbido
que despierta muchas cosas
dormidas en el olvido.                           

                        Miguel Cané (Argentina)

O bien puede ser consonante (o perfecta): cuando a partir de la última vocal acentuada de los versos, coinciden todos los sonidos (vocales y consonantes).

Me he detenido enfrente del Congreso
y en medio del urbano remolino
he soñado en un rústico camino
y me he sentido el corazón opreso.

                                      Baldomero Fernández Moreno (Argentina)

Pero también están aquellas poesías cuyos versos no poseen rima alguna y que se utilizan en la actualidad. A dichos versos se los llamará versos blancos o sueltos.

¿Cómo señalar las rimas?

Señalaremos las rimas con letras sobre el margen derecho. A cada rima le corresponderá una letra diferente, según las letras del abecedario. Siempre que en un poema aparezca en sus versos la misma rima, se la identificará con la misma letra.
Habrá que tener en cuenta además si los versos son de arte mayor o arte menor. En el primero de los casos, la letra deberá escribirse con mayúsculas, y en el segundo caso la letra se escribirá en minúscula.

A UNA NARIZ

Érase un hombre a una nariz pegado,     A
érase una nariz superlativa,                    B
érase una nariz sayón y escriba,            B
érase un peje espada muy barbado.       A

Era un reloj de sol mal encarado,           A
érase una alquitara pensativa,                B
érase un elefante boca arriba,                 B
era Ovidio Nasón más narizado.              A

Érase un espolón de una galera,            C
érase una pirámide de Egito,                  D
las doce Tribus de narices era.               C

Érase un naricísimo infinito,                   D
muchísimo nariz, nariz tan fiera             C
que en la cara de Anás fuera delito.       D

Francisco de Quevedo
(España, 1580/1645)

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